Les dejo aquila informacion que me llego en el mail.
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- ESCUELA DE NARRATIVA Y GUIÓN DE CINE
S.A.D.E. VILLA MERCEDES
PRESENTAN:
Curso:
«Historia del Cine Norteamericano»
Primer Nivel
Profesor Alberto Tricarico
Duración: 4 meses (16 clases)
Comienza: Lunes 11 de AGOSTO
FUNDAMENTACIÓN
Cada tiempo exige una sabiduría particular. La modernidad demanda urgencia, eficiencia y productividad. Vivimos en el reino de la cantidad, en el que el avance científico se ha coronado rey y la tecnología su reina. Las comunicaciones se han vuelto mas eficaces, los medios de transporte mas veloces; la máquina convive con el hombre y la producción en serie reemplaza a la artesanía. Es necio aquel que niega los beneficios de la tecnología, pero es ciego aquel que no ve sus peligros.
Si la comunicación es ahora más fluida y con mayor alcance también se ha vuelto más impersonal. Si es cierto que el viajar es más accesible, también es cierto que la meta está mas oculta. Si es evidente que disponemos de mayor tiempo libre es evidente también que no sabemos qué hacer con él. El vértigo de la vida moderna no hace más que acentuar nuestro temor a la caída. Frente a este estado de cosas ¿qué es lo que el hombre debe proponerse? La prepotencia revolucionaria no es más que otra vuelta de tuerca abonada por el mismo sistema; el gesto romántico de renunciamiento al mundo moderno peca de absurdo y anacrónico. Lo que queda entonces es re-conducir el rumbo, girar el timón de la nave para evitar el hundimiento.
La división del conocimiento como consecuencia de la “especialización” propuesta por la modernidad ha hecho surgir nuevos saberes, profesiones, oficios y ocupaciones. Como paradigma de la irrupción de lo técnico en el mundo moderno y su posterior reconversión en términos artísticos y expresivos aparece el cine.
Sin duda alguna el cine ha logrado convertirse en sus primeros cien años de vida en una de las formas de arte más populares y representativas de nuestro tiempo. Aún así, algunos de sus detractores pretenden seguir viendo en él sólo una forma de entretenimiento para luego terminar reconociendo ciertas cualidades “artísticas” pero únicamente en aquel cine que lamentablemente sigue arrastrando el lastre literario-teatral-pictórico que han querido endosarle desde siempre. Nacido y pensado como mera curiosidad científica, como una continuación mejorada de la fotografía, el cine ha luchado cíclicamente contra este estigma, esta marca cainita que dificulta su comprensión. Ha querido leerse el cine según las claves -siempre deficientes- del relato literario, la representación teatral o, en el peor de los casos, la reducción semiológica evitando, en la mayoría de los casos por pereza intelectual o simple incapacidad, un acercamiento más directo, desprovisto de muletillas culturales. Que el relato cinematográfico tiene sus propios códigos, sus propias articulaciones de significado parece ser vox populi pero a la hora de explicar en qué consisten tales articulaciones se cae, las más de las veces, en el pantanoso terreno de las indefiniciones.
De Griffith a Coppola pasando por Orson Welles y Alfred Hitchcock el cine ha ido construyendo una identidad propia incorporando sí la herencia literaria, teatral y por sobre todo mítica de sus predecesores pero sintetizándola, asimilando ese saber y expresándolo de una forma nueva. Y es el problema de la “forma” el que es descuidado, una y otra vez arrojado al cuarto de los trastos por un contenidismo miope que divide para reinar: cine comercial y cine artístico, clasicismo y vanguardia.
El cine ha logrado, como ningún otro arte, reunir tecnología y tradición, popularidad y reflexión, narración y metáfora, comunicación y mensaje.
Toda narración tiene como modelo el relato mítico. Éste ha servido claramente a lo largo de la humanidad para conservar y transmitir verdades de orden universal enmascaradas en simples fábulas. Los mitos ayudan a percibir una dimensión de la realidad humana que no apunta a la certeza científica sino a la intuición de un orden espiritual. Muestran, además, en la obra la función simbólica de la imaginación.
Es así como toda buena narración cuenta -por lo menos- dos historias. Estas dos historias están fuertemente relacionadas. No podemos contar una sin contar la otra. Una es como la sombra de la otra. Hemingway sostenía que un buen cuento es como un iceberg del cual sólo vemos la punta, pero sabemos, intuimos que la gran mayoría de la masa de hielo se encuentra oculta a nuestra vista, bajo las aguas. La estrategia del cine, como de cualquier arte narrativo, es la de contar una historia superficial, en el estricto sentido de la palabra, es decir, que se encuentre en la superficie, para poder a partir de ciertas marcas, ciertas huellas que imprime el director en esa narración inducir al espectador a que reconstruya una totalidad, a que resuelva el enigma. El espectador debe recoger esas claves y volver a unir los fragmentos para obtener como en las alfombras persas la “figura en el tapiz”. Es como si nos mostraran una media medalla cuya mitad faltante debiéramos agregar nosotros. Esas marcas que en literatura conforman el “estilo” del autor (temáticas, uso del lenguaje, construcción de metáforas, tono y ritmo del relato, etc.) en cine se denominan puesta en escena.
La puesta en escena es la decisión del director acerca de cómo contar esa historia. De esta forma podemos arribar a una primera conclusión: en cine, como en toda arte, el cómo determina el qué. De lo contrario no tendríamos más que filmar a un amigo leyendo la obra completa de Shakespeare para obtener un gran film.
Es como la mano del alfarero que moldea la vasija. No importa si ésta es de barro, arcilla o cualquier otro material. Si el artesano sabe cómo tratarlo la vasija tendrá su correcta forma final.
Por supuesto no todos los artesanos son artistas y hay, por lo tanto, vasijas que salen torcidas o ajadas y que demuestran la impericia del hacedor. Con lo cual llegamos a una segunda conclusión: No todo lo que vemos proyectado en una pantalla es “cine”. Tan cierto como que no todo trozo de hielo flotante esconde un gigantesco iceberg.
Lo que vamos a intentar hacer, entonces, es entrenar una mirada que nos permita por un lado discernir lo que es cine de lo que es mera reproducción técnica o como decía Hitchcock: "fotografías de gente que habla", y por el otro lado revelar lo que el film nos está proponiendo verdaderamente como reflexión.
Un film esconde diferentes posibilidades de “lectura” porque esencialmente es un lenguaje simbólico, un puente que nos re-liga con la orilla de un saber trascendente. Cruzarlo e invitar a los demás a hacerlo es, tal vez, una de las tareas que este mundo, fatalmente tecnificado, diestramente nos propone.
El cine es o debería ser en definitiva un medio, un soporte para el conocimiento.
Programa
Unidad 1
Consideraciones Preliminares
El Arte del Cine
El Cine Norteamericano
Historia y Crítica
Épocas y Obras del Cine
Paso del Cinematógrafo al Cine
La Invención de Griffith
Ver:
«Intolerancia» (Griffith, 1916) - Intolerance
«Las Dos Tormentas» (Griffith, 1920) – Way Down East
Unidad 2
El Período Mudo
Buster Keaton
Formación de los Grandes Estudios
Sistematización del Lenguaje
Primera Articulación del Momento Clásico
Código Hayes
Creación de los Géneros
Comedia – Western – Policial – Fantástico – Melodrama
El Cine de James Whale
El Cine de Frank Capra
El Cine de Raoul Walsh
El Cine de John Ford
El Cine de King Vidor
El Cine de George Cukor
Ver:
«El Maquinista de la General» (Keaton, 1927) – The General
«Lo que Sucedió una Noche» (Capra, 1934) – It Happened One Night
«La Diligencia» (Ford, 1939) - Stagecoach
Unidad 3
Aparición de la Autoconciencia
El Ciudadano de Orson Welles
Segunda Articulación del Momento Clásico
Extranjeros en Hollywood
El Cine de Orson Welles
El Cine de Howard Hawks
El Cine de Alfred Hitchcock
El Cine de Vincente Minnelli
La edad de oro del cine norteamericano y mundial.
Ver:
«El Ciudadano» (Welles, 1941) – Citizen Kane
«Tener o no Tener» (Hawks, 1944) – To Have and have not
«Vértigo» (Hitchcock, 1958) – Vertigo
«Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis» (Minnelli, 1962) – The Four Horsemen of the Apocalypse
Unidad 4
El Cine de Otto Preminger
El Cine de Joseph Leo Mankiewicz
Caída de los Grandes Estudios
El Final de la carrera del los pioneros
Los Años 60
Tercera Articulación del Momento Clásico
La Clase B
De Roger Corman a Francis Ford Coppola
Segundo Momento de la Autoconciencia
El Cine Norteamericano Contemporáneo
Ver:
«Laura» (Preminger, 1944) – Laura
«La Malvada» (Mankiewicz, 1950) – All About Eve
«Marnie» (Hitchcock, 1964) – Marnie
«El Padrino» (Coppola, 1972) – The Godfather
Bibliografía Complementaria:
* El Concepto del Cine (2005) – Angel Faretta. Ed. Djaen
* El Lenguaje del Cine (1976) – Víctor F. Perkins. Ed. Fundamentos
* Espíritu de Simetría (2008) – Angel Faretta. Ed. Djaen
* Estética y Psicología del Cine (1962) – Jean Mitry. Ed. Siglo XXI
* Mito Método y Recurso (En Imprenta) – Angel Faretta. ED. Djaen
* Howard Hawks (1969) – Robin Wood. Ed. J C
* El Cine de Hitchcock (1966) – Robin Wood. Ed. JC
* El Cine Según Hitchcock (1972) – Francois Truffaut. Ed. Alianza
* El Cine Norteamericano (1968) – Andrew Sarris
* Las Películas de mi Vida (1975) – Francois Truffaut. Ed. Mensajero (España)
* Estética e Historia de las Artes Visuales (1947) – Bernard Berenson. Ed. Fondo de Cultura Económica.
RECOMENDAMOS, ADEMÁS, VER, EN EL FUTURO, TODAS LAS PELÍCULAS QUE SE NOMBRAN A LO LARGO DE LAS DIFERENTES CLASES.
CERTIFICADO DEL CURSO
Sociedad Argentina de Escritores – S.A.D.E. (que supieron presidir, entre otras relevantes figuras de la literatura universal, Leopoldo Lugones y Jorge Luis Borges), en su seccional Villa Mercedes, cumplido el CURSO y aprobados los prácticos, entregará CERTIFICADO DE CURSO DE HISTORIA DEL CINE NORTEAMERICANO, PRIMER NIVEL.
Pueden ingresar a http://engc.campusinstituto.com.ar como invitados y ver un avance y los programas de estudios.
Si son estudiantes de CINE, LETRAS, HISTORIA DEL ARTE, Y OTRAS DISCIPLINAS CULTURALES, deben considerarlo un estudio al margen de sus tareas regulares, o como curso de perfeccionamiento e interés general.
GRACIAS por vuestro interés.