Mensaje
por Tragamuvis » Lun 31 Dic, 2007 13:10
A veces suceden imprevistos. Llegando la Navidad , que también queda para mí pegada con el cumple de mi mujer y de mi hija postiza mayor, la curva de las finanzas suele teñirse de un bonito color rojo intenso, y se multiplican las señales de alarma generadas por las cuentas impagas. Dentro de ese Dickensiano panorama, alguien hace una movida insólita y patapúfete: todo el decorado termina patas p'arriba.
Haciéndola corta: un cliente mío me llama para reparar un televisor Mitsubishi de 65", Hdtv 1080, que tenía pensado regalarle a su vecino con la condición de que asumiera el costo de la reparación. El vecino, que parece ser más o menos sarnoso, no quiso asumir el costo, de modo que el cliente me lo regaló a mi.
Me tomó 2 días trasladar sin ninguna ayuda el monstruo, cuyo "packing weight" dicen es 485 libras.... (claro, lo separamos en 2 partes, etc).
La parte más emocionante fue trasladar la mitad superior, de unos 100KG desde mi camioneta hasta dentro de la casa.. Me llevó más de una hora entrarla, resoplando como una locomotora y quejándome amargamente. Esta noche compareció un amigo y logramos (aramos dijo un mosquito) rearmar el gabinete, de modo que en unos pocos días estará reparado y funcionando. Ya mi mujer tiene regalo de cumpleaños y de Navidad y que se aguante para fin de año. El otro viejo big screen lo vamos a tener que poner en el techo o algo así, La otra posibilidad es ponerlos lado a lado y mirar 2 programas distintos a la vez, que es mucho mejor que usar el PIP, sobre todo para la esquizofrenia.
Siguiendo en la onda desaforadamente consumista, me (nos) compré una impresora Epson R1800 de tintas de pigmentos y carro ancho (13"X19") con la idea de preparar fotos para una exposición que un día llegará...
Arriba Evo, no te dejes
Arriba los pobres de Bolivia