El Castelo de las infamias
El Castelo de las infamias, todos duermen menos uno. El más infame, asalta cunas y viola muertos. Las cosas más aberrantes siempre están en su cabeza, o las crea, o las colecciona. Pero siempre en su azotea tienen un sitio calentito, para incubar.
Su cerebro podrido de perversidad, contrasta con su fachada. Su aspecto angelical, entra por los ojos. La apariencia es su aliada, y la sonrisa su secuaz. Sólo le faltaría tener un buen par de tetas, para ser imparable.
Castelo tenía un único objetivo en la vida, él mismo.
Hace el fariseo con maestría y se aprovecha de cualquier atisvo de abuso de poder. Desprecia la vida ajena, y es la personificación de un racismo violento y sin sentido.
Un capullo de este calibre, cómo es lógico, triunfa en la vida. Con un trabajo en el que aplastar vidas con excusa, y donde encima, le pagan un pastón por ejercitar sus vilezas.
Un día después de su jornada de extorsión, Castelo con sonrisa cínica, se despedía de sus compañeros de trabajo. Esta noche quería sexo, y sus intenciones las tenía claras, ir a algún garito de mala muerte, con el fin de engatusar ayudándose de su sonrisa y su dinero, a cualquier desaprensiva que se dejase dominar.
Sí, le gustaba el rollo amo-sumisa, aunque si hablamos de perversiones sexuales, Castelo las tenía todas.
Cuando se dirigía a su objetivo, iba pensando en lo poco que quedaba para su próxima cita con el grupo de skins que frecuentaba. Solía quedar una vez cada 2 meses, para "limpiar" Madrid. Las noches de cazería se lo pasaba realmente bien, disfrutaba bajo su máscara, le gustaba infringir dolor desde el anonimato, hospiciado por un grupo de rapados, sin pelo ni cerebro.
Mientras recordaba las últimas palizas, deleitándose en cada golpe, un coche que se acercaba a toda velocidad, dió un frenazo justo a su altura.
La puerta se abrió, y una chica muy maja, le sonrió, y le invitó a subir, nuestro antihéroe, no se lo pensó y se sentó de copiloto, junto a ella.
La chica algo rarita, le suplicó que le acompañase esa noche, y le atase con fuerza al cabecero de su cama. El tirano de Castelo se frotaba las manos mientras sacaba las uñas asintiendo. Además le recordaba a una chica que habia forzado hace muchos años.
Una vez arriba, el piso de la chica era funcional, se notaba que era un piso compartido, un olor a barniz y madera, inhundaba el ambiente.
"¡¡Ven aquí amo, y haré lo que tú quieras!!", La voz tentadora de la chica sonaba desde el dormitorio, Castelo ansioso, se guió por el sonido, y entró en el dormitorio. Una pantalla de ordenador rompía la obscuridad, un Icono Azulado donde se leía DXC, ocupaba todo el monitor, y regaba de luz azulona la habitación.
La sala tenía vida. En un instante, Castelo comenzó a sentir verdadero pánico, por primera vez conoció el miedo en su propia piel, y no en la de otros.
La chica rarita ataviada con un supersexi camisón, transformó su cara, sus ojos se pusieron rojos y desenfundó de debajo de su cama una motosierra, que empezó a rugir.
La luz azul del ordenador se intensificó, cambiando lentamente a un rojo profundo.
Castelo intentó salir corriendo, pero un cuervo, que no supo de donde venía, se le tiró a la cara, arrancándole un ojo y comiéndoselo. Ciego de dolor, daba vueltas sobre si mismo desorientado.
Otra figura, apareció en escena, tenía cara de payaso, y de su boca salíó una lengua kilométrica y llena de espinas, que agarró dando varias vueltas, el cuello de Castelo. Levantándole medio metro del suelo.
Centenares de siluetas, iban apareciendo en la habitación del ordenador. Primero eran sombras, pero luego se materializaban, y castigaban al tirano, sin remordimientos. Eran las sombras de DXC.
Zorpientitos con lanzas, campeadores con hachas, totorines fumados, todo tipo de alimañas lanzadas a por carnaza fresca.
La puerta del dormitorio se cerró, y desde el pasillo se oían los azotes y los gritos de dolor.
Minutos después, un reguero de sangre se colaba por debajo de la puerta. Las letras antes rojas del monitor, eran de nuevo azules.
La página se cargó con normalidad, y una noticia aparecía en portada donde se podía leer:
<<Disculpen las molestias. La página ha estado cerrada por ajustes.
Se Informa a la comunidad, que se han tomado las medidas necesarias contra "el usuario indeseable". Esperamos que haya entrado en razón, y que no se repitan más, los insultos, los piques intencionados, la publicación indiscriminada de Screeners, transmisión de Troyanos, y más actos deleznables que acostumbraba. Se ha hablado con Castelo seriamente. Confiamos que los hechos antes mencionados, no se vuelvan a repetir.
Un Saludo.>>
Nota: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
