(En el caso improbable de que esto tenga éxito espero no colapsar la BD con posts tan largos!)
Empiezo.
CITA A CIEGAS
Picatoste64 tiene siete estrellas en DXC. No solo eso: tras varios años de participar en los foros tiene un merecido prestigio de buen cinéfilo y mejor posteador, siempre con la frase apropiada para cada ocasión.
El día de su aniversario Picatoste64 abre la página de DXC y se encuentra con uno de esos offtopic banales que aparecen de vez en cuando. Se siente feliz, sonríe cada vez mas a medida que avanza la lectura y finalmente decide responder con una broma citando el último post que ha mandado una usuaria nueva cuyo nick es Telele. Sin embargo la respuesta de Telele no es la esperada por Picatoste64; haciendo gala de un sarcasmo crudo e hiriente, casi ofensivo, se despacha a gusto con su reciente interlocutor. Él no se queda atrás y responde con vehemencia, pero uno tras otro sus argumentos son rebatidos con tal maestría en los sucesivos posts por la recién llegada que, finalmente, cede no sin antes insultarla.
No se ha quedado tranquilo tras el pique. Está avergonzado. Lamenta haber perdido los papeles y con ello haberse granjeado su primera enemistad tras 2 años de postear. Finalmente decide enviar un privi a Telele pidiendo disculpas. Espera la respuesta un día, una semana, dos semanas. Por fin llega el esperado mensaje, frío y distante. Aunque las palabras de Telele no dan ningún motivo para ello, Picatoste64 no se amedranta y responde reiterando sus deseos de acabar la disputa. En esta ocasión la respuesta se hace esperar menos y no es tan dura, lo que le anima a devolver unas palabras amables y algunas bromas, esta vez muy bien calculadas. Poco a poco los posts se van dulcificando, van descubriendo gustos parecidos y se establece cierta complicidad entre ellos en algunos hilos. Sus privis, antes llenos de
Ahí le tenemos en la puerta del cineclub, con una camisa de color naranja y una fotografia de Cary Grant en la mano, como habían establecido - habría sido mas fácil enviarse sus respectivas fotos, pero ella insistió en este ritual por ser “más clásico”. Está lloviendo, y el recuerdo de los sueños eróticos que ha tenido las últimas noches le transporta a un estado febril. Pasan los minutos y Telele no llega, empieza a desesperarse y a maldecirse por haber escogido esta película para su primera cita. Le asaltan sombríos presentimientos; no sabe porqué, pero ahora no puede quitarse de la cabeza la imagen de su amada volando por encima del capó de un clio tuneado. Duda si entrar y empezar a ver la peli, pero está tan abatido que piensa que se pasará toda la proyección llorando como un idiota y finalmente vuelve a casa.
Al día siguiente se sienta delante de su ordenata y conecta el messenger, pero el icono de Telele está tan apagado como su ánimo. No aparece en los últimos mensajes publicados en DXC ni en la cola del emule. Le manda varios privis a lo largo de la mañana y de la tarde, pero sin respuesta.
Pasan los días y Telele no da señales de vida. Prueba entoces en el shout: “Telele, estás ahí?”. Nada. Aprovecha los hilos en los que ambos habían participado para dejar mensajes de amor, con la esperanza que ella los visite al recibir los avisos en hotmail. Pero todo es inútil; no solo ella ha desaparecido, sinó que su insistencia es tan evidente para el resto de usuarios que Picatoste64 se está convirtiendo en el hazmerreir de los foros y es objeto de bromas crueles. Para entonces ya ha decidido que le importa un bledo su prestigio y responde con insultos a todas las provocaciones hasta que, tras un pique con un admin, es baneado.
Picatoste64 lleva semanas delante del ordenador. Las pocas pistas que tiene de la mujer escondida tras el nick de Telele –su ocupación, el barrio donde residía,...- las utiliza desesperadamente para cientos de búsquedas en google. Su firefox responde a una velocidad vertiginosa desde que ya no conecta el emule y dispone de todo el ancho de banda, pero el MB de bajada no hace sinó agravar su frustración.
Pasadas varias semanas recibe un email de un admin de DXC: viene a decir que le levantan el ban siempre y cuando no siga con las mismas. En su obsesión enfermiza había incluso olvidado los foros donde conoció a Telele y decide revisitarlos. Abre los bookmarks y, tras unos segundos de duda, pulsa sobre el icono azulado.
La portada está llena de elinks a películas que no le interesan en absoluto. Comprueba primero que no haya mensajes recientes de Telele y después se dirije a offtopic, pero se aburre y salta al foro de comunidad; efusivas bienvenidas, advertencias, despedidas. Ya lleva varias páginas cuando le llama la atención un antiguo hilo titulado “Cita a ciegas en un cineclub” y lo pincha. En el primer post un usuario cuenta una anécdota que le ocurrió: en una ocasión había quedado con una chica en un cineclub con una camisa naranja y una foto de Peter Sellers en la mano para ver “El guateque”, pero al no presentarse su cita tuvo que ver él solo la película y “rió un montón”, decía. En el segundo post alguien hace un comentario supuestamente jocoso al respecto, pero el tercero cuenta que una vez había tenido una cita a ciegas con una chica en la entrada de un cineclub, dónde debía presentarse con una camisa color naranja y una foto de Glenn Ford, para ver Gilda. Como ella no se presentó vió la peli con unos amigos con los que coincidió, pero se preguntaba si se trataría de la misma chica. El cuarto post cuenta una anécdota parecida, y el quinto... siempre la camisa naranja y la foto del protagonista de la película. Picatoste64 agarra con fuerza el mouse y deja caer su cabeza contra el teclado: ¡Imbécil! ¡Soy un imbécil!, grita. ¿Porqué no busqué “cita cineclub” –todas las palabras- en el buscador de DXC?

