Alla arriba en aquel lomo
hay un perro dando gritos
con un moñigo en el culo
apuntando a tu jocico
Eso es precisamente lo que motiva a buena parte de los poetas a escribir, y realmente que se siente uno bien luego de escribirlos... es como si dejásemos parte del dolor o sufrimiento en el papel.peter_love escribió:Porque el escribir lo que sentía me aliviaba del dolor de un corazón solitario que no encuentra quien le escuche.
Gracias a ti por haber abierto el hilo. Es bueno saber que hay algún alma amiga que te escucha sin saberlo y que te entiende sin que le hables.Mr_Wolf escribió: Algunas de vuestras poesías me parecen impresionantes, y está claro que han sido escritas desde lo más profundo del alma. Gracias a todos por dejarnos leer esas cosas tan personales y brindarnos unos versos tan bonitos.
Un saludo a todos.




Como veréis más arriba, ya lo había hecho, pero había sido, digamos, rácano. Aquí va una selección más amplia de textos propios, incluídos en "No sólo...palabras para la paz" (soy fácil de localizar en el volumen: 1) Soy el único gran escritor que participa; 2) Soy el único Víctor que participa.zorpiento escribió:Qué bueno Cirlot, pon un extracto en el hilo de los fragmentos.
Salud, comas y República.Yo mismo escribió:La sangre que se recuerda siempre es la misma. Mi casa siempre ha estado en poder de los invasores.
Lo más dulce de la niebla es que contiene
a un hermano permanente. Decimos adiós
de la misma forma.
Cuando digo “nunca” quiero decir “aún no”.
Junto al voto al que se renuncia hay un penitente de rodillas.
No quedan respiraciones. Alguien ha ganado una batalla. Mis padres sólo quieren construir cementerios.
La ira de una ruina viva es peor que la de un dios desenmascarado.
Repito mi nombre. Poco a poco despierto. Repito
otro nombre. Nadie me envía. Me oigo decir: “¡Bien-
aventurada!”. No me reconozco. Nadie me envía.
No puedo caminar. Es el precio que paga el que sabe dónde ir.
He intercambiado melodías crueles.
De “Las manos sobre la tierra”
* * * * *
¿Cuánta desesperación es capaz de soportar quien llama a una puerta que está abierta?
Nada.
Las montañas dan a luz fortalezas.
Un abismo, un santuario, un punto de partida, cruces.
Un libro negro con letras blancas.
La salvación por el oro: sueño con llamas que se resignan.
Ya sé quién sobrevive. En mí no hay diamantes continuos.
Sólo sé tocar a los demás con mi voz.
De “Las manos sobre la tierra”
Abrir y cerrar despojos como se bebe el vino pagano.
Morir, en mí, es una costumbre.
Todas las iglesias tienen el color de una tumba,
de una sola tumba. Faltan años.
* * * * *
La concreción de un ángel que desciende pero no conoce su nombre. Intento pronunciarlo. He convocado su miedo sin saberlo.
Alza las manos hacia mí, hacia nadie.
Hablamos de los corazones precisos. Quiero darle el mío, pero ya lo tiene: lo reclamaron mendigos santos.
Mi corazón tiene la forma del hambre.
No me atrevo a preguntarle quién le envía. Es un ángel de hierro. Me muestra sus armas admirables.
A veces más lejos.
De “Las manos sobre la tierra”
* * * * *
En el ángel hay un frío primordial que le impide pronunciar mi nombre. Ya sé por qué quiero reavivar la última hoguera en su presencia: para convertir en fuego mi miedo perfecto e iluminar las cicatrices severas de mi dios. Para aprender a construir una iglesia en mí con sus manos ya cálidas: para residir en ellas.
Así sea.
De “Las manos sobre la tierra"
* * * * *
LA VOZ DEL DÍA:
Acaricio la tierra en sueños, pero al despertar recojo las manos. Las siento ajenas: ya no se abren para construir música; eso sólo lo hace
el tiempo. Con mis horas cuento planetas: al llegar a 24 termina mi universo; entonces busco refugio. Mis santuarios siempre han sido cementerios. Los míos siempre han sido cantos fúnebres. El dios en el que creo no le da la vida a nadie.
Ante la tierra a la que me acerco de nuevo escucho el salmo de la desesperación entonado por sacerdotes vestidos de miedo. Sobre mí y sobre ellos cae un maná de palabras tristes.
De “Palabras para el mar”
* * * * *
LA VOZ DEL SILENCIO:
Con la obligación del silencio mi voz se cansa hasta agotarse. Y mi
habla sombría habita otras prisiones:
Las construídas con armas
por los brazos abiertos
que se cierran serenos
a mis canciones cruentas.
Mientras lo entono mecánicamente no dejo de preguntarme: “¿cuándo
terminará el salmo de la disolución?”.
De “Palabras para el mar”
* * * * *
LA PRESENCIA DEL AGUA:
Con el tiempo se me acaban las manos ante un mapa. ¡Cuántos relieves
para dibujar el frío! ¡Cuántas cifras para hablar de la distancia! ¡De cuántas ausencias está hecha la tierra! Del planeta que no alcanzo no
hay reproducciones a escala. En él está la idea del mar. En ella está el
rumor del mar..., la estela del mar, el ruido del mar, la voz del mar.
Cuando habla se me acaban las manos. Cuando abre el mapa de otro planeta termino: se calla la voz del mar. Y se me acaba el mar: estoy con él, estoy sin él. Pero soy en ella. Pero empiezo.
De “Palabras para el mar”
* * * * *
Mi sangre es negra. Diosas rojas hacen danzas. Dioses blancos como
agujas. En el aire hay un hedor a sacrificios humanos. Los correspondientes verdugos me invitan a resguardarme del frío a cambio de participar en el ritual: otra noche que mi corazón pasará a la intemperie. Decir “no” es el rito de la miseria. Digo “no”; marea baja.
De “Palabras para el mar”
* * * * *
FILOSOFÍA O LA ELOCUENCIA DEL DESEO:
Sumergirse.
Ver el cuerpo del mar; ser agua, ser tiempo, ser a veces. A veces sé.
A veces ver el mar; tocar el mar como en sueños. Tocar el mar, sólo
soñando, sólo a veces. Sólo soñando soy agua, soy signo. El doce al otro
lado del día, de la luz, de la mitad de mi jornada hacia el mar, hacia el amor del mar. Al otro lado del tiempo doce canciones sin palabras. Al otro lado del día soy agua. Al otro lado del tiempo está el mar.
Sumergirse.
De "Palabras para el mar"

Para mi tiene mucha fuerza imaginarse esa escena de ritual sectario, y a la vez mucho simbolismo, como desasosiego interior forzado, algas y marea baja.Mi sangre es negra. Diosas rojas hacen danzas. Dioses blancos como
agujas. En el aire hay un hedor a sacrificios humanos. Los correspondientes verdugos me invitan a resguardarme del frío a cambio de participar en el ritual: otra noche que mi corazón pasará a la intemperie. Decir “no” es el rito de la miseria. Digo “no”; marea baja.
Esta me encanta, 12 al otro lado de la luz..... noche, agua, tiempo.FILOSOFÍA O LA ELOCUENCIA DEL DESEO:
Sumergirse.
Ver el cuerpo del mar; ser agua, ser tiempo, ser a veces. A veces sé.
A veces ver el mar; tocar el mar como en sueños. Tocar el mar, sólo
soñando, sólo a veces. Sólo soñando soy agua, soy signo. El doce al otro
lado del día, de la luz, de la mitad de mi jornada hacia el mar, hacia el amor del mar. Al otro lado del tiempo doce canciones sin palabras. Al otro lado del día soy agua. Al otro lado del tiempo está el mar.
Sumergirse.

Impresionante. Me ha llegado muy hondo.Cirlot escribió:FILOSOFÍA O LA ELOCUENCIA DEL DESEO:
Sumergirse.
Ver el cuerpo del mar; ser agua, ser tiempo, ser a veces. A veces sé.
A veces ver el mar; tocar el mar como en sueños. Tocar el mar, sólo
soñando, sólo a veces. Sólo soñando soy agua, soy signo. El doce al otro
lado del día, de la luz, de la mitad de mi jornada hacia el mar, hacia el amor del mar. Al otro lado del tiempo doce canciones sin palabras. Al otro lado del día soy agua. Al otro lado del tiempo está el mar.
Sumergirse.