[Críticas profesionales] Shutter Island una buena historia mal contada
Publicado: Vie 19 Feb, 2010 11:34
CINE-CRÍTICA
"Shutter Island", una buena historia mal contada
Alicia García de Francisco
Redacción Internacional, 19 feb (EFE).- Martin Scorsese es un
excelente, incluso genial director, responsable de joyas como
"Raging bull" ("Toro salvaje"), pero su último trabajo, "Shutter
Island", no llega a ese nivel ni de cerca, como tampoco Leo DiCaprio
puede compararse con el Robert de Niro de sus mejores tiempos.
Basada en una novela de Denis Lehane (autor también de "Mystic
River"), la historia es probablemente lo mejor del filme. El
problema es tanto su puesta en escena como su adaptación al lenguaje
cinematográfico.
Estamos en 1952 y Edward Daniels (DiCaprio) es un policía
judicial que acude con su compañero Chuck (Mark Ruffalo) a una
pequeña isla frente a las costas de Boston (Shutter Island), que
está ocupada por un hospital psiquiátrico, del que se ha escapado
una interna acusada de asesinar a sus tres hijos.
Algo no encaja desde el principio en la investigación que
realizan los policías y a partir de ahí Scorsese no para de dejar
elementos más o menos contradictorios que deberían ayudar a tejer
una trama tan enrevesada como atractiva para el espectador.
Sin embargo la narración avanza a trompicones, lastrada por unas
escenas entre oníricas y surrealistas que no acaban de encajar en la
historia.
A medio camino entre un thiller y una de terror psicológico,
"Shutter Island" es heredera de tantos filmes anteriores
-especialmente los de Hitchcock- que resulta difícil encontrar algo
original.
Tampoco la presencia de pesos pesados de la interpretación como
Max von Sydow o Ben Kingsley ayuda a hacer creíble una historia que
se va haciendo previsible a medida que avanza.
A lo que ayuda en buena medida una música que reitera lo que no
es necesario y unos movimientos de cámara en ocasiones pretenciosos
que se adelantan a la acción.
Ni siquiera Emily Mortimer o la gran Patricia Clarkson logran
dotar de verosimilitud a sus personajes, con apariciones esporádicas
que no añaden nada a la acción salvo un metraje excesivo.
Pero no todo es censurable en "Shutter Island", como es lógico
esperar de una producción de Scorsese. El asfixiante ambiente del
psiquiátrico o la espiral en la que se introduce el personaje de Di
Caprio son buenos ejemplos de lo que el neoyorquino es capaz de
hacer.
"Shutter Island" se estrena esta semana en Estados Unidos,
España, Argentina o Francia y en las dos próximas semanas llegará a
las pantallas de todo el mundo. EFE
"Shutter Island", una buena historia mal contada
Alicia García de Francisco
Redacción Internacional, 19 feb (EFE).- Martin Scorsese es un
excelente, incluso genial director, responsable de joyas como
"Raging bull" ("Toro salvaje"), pero su último trabajo, "Shutter
Island", no llega a ese nivel ni de cerca, como tampoco Leo DiCaprio
puede compararse con el Robert de Niro de sus mejores tiempos.
Basada en una novela de Denis Lehane (autor también de "Mystic
River"), la historia es probablemente lo mejor del filme. El
problema es tanto su puesta en escena como su adaptación al lenguaje
cinematográfico.
Estamos en 1952 y Edward Daniels (DiCaprio) es un policía
judicial que acude con su compañero Chuck (Mark Ruffalo) a una
pequeña isla frente a las costas de Boston (Shutter Island), que
está ocupada por un hospital psiquiátrico, del que se ha escapado
una interna acusada de asesinar a sus tres hijos.
Algo no encaja desde el principio en la investigación que
realizan los policías y a partir de ahí Scorsese no para de dejar
elementos más o menos contradictorios que deberían ayudar a tejer
una trama tan enrevesada como atractiva para el espectador.
Sin embargo la narración avanza a trompicones, lastrada por unas
escenas entre oníricas y surrealistas que no acaban de encajar en la
historia.
A medio camino entre un thiller y una de terror psicológico,
"Shutter Island" es heredera de tantos filmes anteriores
-especialmente los de Hitchcock- que resulta difícil encontrar algo
original.
Tampoco la presencia de pesos pesados de la interpretación como
Max von Sydow o Ben Kingsley ayuda a hacer creíble una historia que
se va haciendo previsible a medida que avanza.
A lo que ayuda en buena medida una música que reitera lo que no
es necesario y unos movimientos de cámara en ocasiones pretenciosos
que se adelantan a la acción.
Ni siquiera Emily Mortimer o la gran Patricia Clarkson logran
dotar de verosimilitud a sus personajes, con apariciones esporádicas
que no añaden nada a la acción salvo un metraje excesivo.
Pero no todo es censurable en "Shutter Island", como es lógico
esperar de una producción de Scorsese. El asfixiante ambiente del
psiquiátrico o la espiral en la que se introduce el personaje de Di
Caprio son buenos ejemplos de lo que el neoyorquino es capaz de
hacer.
"Shutter Island" se estrena esta semana en Estados Unidos,
España, Argentina o Francia y en las dos próximas semanas llegará a
las pantallas de todo el mundo. EFE