Michael Haneke
Publicado: Jue 27 May, 2004 15:32
Yo flipo con este hombre de verdad...
Solo he visto dos películas de él (La Piaista y Código Desconocido). Las dos me parecieron geniales, tremendamente excéntricas. Me entró la sensación continua de que se iba a desgarrar el hilo narrativo en cualquier momento. Y mira que es sencillito el hombre... pero también era sencilla la pregunta de Heidegger sobre el Ser.
A lo que voy. Ayer por la noche me puse Lumiere et Compaigne, pq tenía ganas de ver la maravilla de Lynch. Tras ponermelo unas cuantas veces, eché un vistacillo a los otras obras. Nunca he llegado a verlo completo. Y nunca había visto la de Hanneke (ni siquiera sabía que estaba entre los elegidos). Y lo vi. Y me sentí muy mal. Muy indignado. Muy frustado. Que cabrón que es el Hanneke. Que poco valor tiene por las cosas el cabrón. Que jodidamente inteligente es.
Bueno, si a ti te dan una cámara "a la Lumière" pues... ¿Qué piensas?, en hacer un capricho estético (mira por ejemplo el de Vigas Luna). Pero él no. Su seriedad le abruma. El cabrón pone la cámara frente a una telévisión y se limita a filmar durante 55 segundos lo que echan por la tele.
¿Pero os dais cuenta de lo que significa?.
Los que lo habeis visto, opinad.
Para mí es una enrevesadísima expresión hermeneutica del cine (y el arte actual). Simboliza que el cine ha muerto. La cámara de Lumiere filma la realidad actual, de la misma manera que los hermanos filmaron la realidad, para capturarla y exhibirla en una cámara cerrada (la sala de cine). Pero Hanneke hace ver que la realidad contada por el cine se ha convertido en un círculo cerrado; la telévisión reproduce una realidad artificial, y el método de reproducción capta esa realidad reproducida-y-alterada.
Al final un círculo afixiante.
Que cabrón Hanneke.
Que jodido contraste entre Lynch que expresa en 55 segundos una película ENTERA, y Hanneke, en 55 segundos expresa una realidad ENTERA.
Lo mejor viene tras el corto, cuando le preguntan...¿ El cine ha muerto?
Y el, todo sobrio, con su jersey de cuello alto negro, y sus gafa (qué maravilla de gafas!!!), dice:
Claro... como todo.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHG
Solo he visto dos películas de él (La Piaista y Código Desconocido). Las dos me parecieron geniales, tremendamente excéntricas. Me entró la sensación continua de que se iba a desgarrar el hilo narrativo en cualquier momento. Y mira que es sencillito el hombre... pero también era sencilla la pregunta de Heidegger sobre el Ser.
A lo que voy. Ayer por la noche me puse Lumiere et Compaigne, pq tenía ganas de ver la maravilla de Lynch. Tras ponermelo unas cuantas veces, eché un vistacillo a los otras obras. Nunca he llegado a verlo completo. Y nunca había visto la de Hanneke (ni siquiera sabía que estaba entre los elegidos). Y lo vi. Y me sentí muy mal. Muy indignado. Muy frustado. Que cabrón que es el Hanneke. Que poco valor tiene por las cosas el cabrón. Que jodidamente inteligente es.
Bueno, si a ti te dan una cámara "a la Lumière" pues... ¿Qué piensas?, en hacer un capricho estético (mira por ejemplo el de Vigas Luna). Pero él no. Su seriedad le abruma. El cabrón pone la cámara frente a una telévisión y se limita a filmar durante 55 segundos lo que echan por la tele.
¿Pero os dais cuenta de lo que significa?.
Los que lo habeis visto, opinad.
Para mí es una enrevesadísima expresión hermeneutica del cine (y el arte actual). Simboliza que el cine ha muerto. La cámara de Lumiere filma la realidad actual, de la misma manera que los hermanos filmaron la realidad, para capturarla y exhibirla en una cámara cerrada (la sala de cine). Pero Hanneke hace ver que la realidad contada por el cine se ha convertido en un círculo cerrado; la telévisión reproduce una realidad artificial, y el método de reproducción capta esa realidad reproducida-y-alterada.
Al final un círculo afixiante.
Que cabrón Hanneke.
Que jodido contraste entre Lynch que expresa en 55 segundos una película ENTERA, y Hanneke, en 55 segundos expresa una realidad ENTERA.
Lo mejor viene tras el corto, cuando le preguntan...¿ El cine ha muerto?
Y el, todo sobrio, con su jersey de cuello alto negro, y sus gafa (qué maravilla de gafas!!!), dice:
Claro... como todo.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHG
