Llevaba, y volveré a hacerlo, 6 años yendo a un bar junto a donde vivo, a ver los partidos de fases finales de España. En este tiempo, siempre que ido al bar, España ha ganado o empatado y clasificado por penalties. Da la casualidad que no pude ver los partidos España-Estados Unidos, semifinales de la ConfeCup de Sudáfrica, España-Suiza de Sudáfrica '10, España-Brasil final de la ConfeCup de Brasil, y los dos de este mundial. Sinceramente, ayer no fui porque me olía que se iba a romper el embrujo, pero el hecho es que no fui. Eso como anécdota.
Con respecto a la selección, pues he sacado las siguientes conclusiones:
- Jugadores fatalmente preparados físicamente, sin esa chispa que te la décima de segundo de anticipación y desborde.
- Jugadores que han sido seleccionados por su pasado, cuando el deporte no entiende de honores sobre el campo; los honores en los teatros y actos oficiales.
- Baja forma en otros jugadores.
- Falta de cintura del seleccionador. Sin plan B en ningún partido (al igual que pasó con el Barcelona). Estilo monocorde que ya se sabe cómo contrarrestar, al menos, por los buenos equipos.
- Malas actuaciones personales de algunos jugadores. No quiero personalizar, pero uno de ellos no se va a llevar el balón de oro

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- Y un punto y aparte para Silva. Su jugada en el primer partido ha sido la puntilla en este campeonato. El fútbol es cruel, pero cuando las cosas pintaban muy bien, todo se torció desde aquel fatídico minuto 43. Una sola jugada puede cambiar el curso de muchos futbolistas. Es increíble pero es así. Si ese gol hubiera entrado, todo hubiera sido diferente, sobre todo no habríamos sufrido el desplome anímico, tan importante como el físico, que hundió al equipo, muy visible en el partido con Chile.
En fin...
Espero, al igual que muchos de vosotros, que no gane el impresentable del seleccionador brasileño, o Argentina, o Portugal (cosecha mía).
Veo con mejores ojos una victoria italiana o como último recurso, alemana. Eso sí,
también veo el Mundial muy disputado, y eso que
no he visto prácticamente partidos. Y conforme pasen los días, la exigencia física por el clima va a ser brutal y pasará factura a muchos equipos.