Tuppence: un abrazo. Tráete lo que tengas.
Nailuj: He escuchado tus propuestas. Bueno, la de Robertocarlos la he perdonado, jejeje. A mí Iva Zanicchi también me parece una buena intérprete: esa (de)cadencia... Sip. Y la idea del ska la veo muy acertada, pero creo que Giuliano Palma se ha quedado un poquito corto: la canción está pidiendo saña a gritos

. Gracias por compartir tus perversiones.
verda :yo solo abrí el hilo: hatt (que hasta dispuso el título) y gastón son los dos piezas instigadores, y lo demás entre todos, pero me alegro un montón de que te lo pases bien.
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A ver: versiones.
Paul Robeson.
Llevo unos cuantos días escuchando los discos de Paul Robeson.
marlowe62 avisó de la edición por Criterion de
Paul Robeson: Portraits of the Artist, momento en el que me di cuenta de que en casa no estaban sus discos (los habré prestado) así que me fui a la mulita a recuperar. De la discografía de Paul Robeson se podrían sacar decenas de extraordinarias versiones.
Paul Robeson.
Para los que no lo conozcáis, Paul Robeson era un hombre increíble. Espero que os intereséís por su biografía y dediquéis un rato a navegar un poco por ahí, porque es asombrosa . Lo que os iré contando, realmente, es apenas nada.
Paul Robeson era hijo de un esclavo que consiguió huir y de una abolicionista cuáquera. Gracias a una beca de deportes (Paul Robeson era un atleta versátil y extraordinario) pudo estudiar derecho y se graduó como abogado en 1923. Mientras estudiaba seguía jugando al baloncesto, haciendo teatro, cantando... Robeson no ejerció la abogacía porque cuando "su" secretaria se negó a tomar al dictado notas de un hombre negro, decidió dejarlo y dedicarse definitivamente a la interpretación.
Paul Robeson, estrella de fútbol.
Paul Robeson con Dame Peggy Ashcroft en Othelo.
Paul Robeson siempre luchó por los derechos civiles de los negros, pero a raíz de ir a vivir una temporada a Londres entendió que simplemente debía luchar por los derechos de la humanidad. A partir de esta época su implicación social y política sería constante.
Paul Robeson en Londres, 1925
Hablaba unos veinte idiomas. Fue amigo de Sergei Eisenstein, Jomo Kenyatta, Nehru, Emma Goldman, Albert Einstein...
Henry Wallace, Albert Einstein, Lewis L. Wallace y Paul Robeson, 1947.
...Y aclamado por James Joyce, Ernest Hemingway o Pablo Neruda quien le dedicó una oda en su Canto General.
- Spoiler: mostrar
- ODA A PAUL ROBESON
Pablo Neruda
Antes
él aún no existía.
Pero su voz
estaba
allí, esperando.
La luz
se apartó de la sombra,
el día
de la noche,
la tierra
de las primeras aguas.
Y la voz de Paul Robeson
se apartó del silencio.
Las tinieblas querían
sustentarse. Y abajo
crecían las raíces.
Peleaban
por conocer la luz
las plantas ciegas,
el sol temblaba, el agua
era un boca muda,
los animales
iban transformándose:
lenta,
lentamente
se adaptaban al viento
y a la lluvia.
La voz del hombre fuiste
desde entonces
y el canto de la tierra
que germina,
el río, el movimiento
de la naturaleza.
Desató la cascada
su inagotable trueno
sobre tu corazón, como si un río
cayera en una piedra
y la piedra contara
con la boca
de todos los callados,
hasta que todo y todos
en tu voz
levantaron
hacia la luz su sangre,
y tierra y cielo, fuego y sombra
y agua,
subieron con tu canto.
Pero
más tarde
el inundo
se oscureció de nuevo.
Terror, guerra
y dolores
apagaron
la llama verde,
el fuego
de la rosa
y sobre
las ciudades
cayó
polvo
terrible,
ceniza
de los asesinados.
Iban
hacia los hornos
con un número
en la frente
y sin cabellos,
los hombres, las mujeres,
los ancianos, los niños
recogidos
en Polonia, en Ucrania,
en Amsterdam, en Praga.
Otra vez
fueron
tristes
las ciudades
y el silencio
fue grande,
duro,
como piedra de tumba
sobre un corazón vivo,
como una mano muerta
sobre la voz de un niño.
Entonces
tú, Paul Robeson,
cantaste.
Otra vez
se oyó sobre la tierra
la poderosa
voz
del agua
sobre el ruego,
la solemne, pausada, ronca,
pura
voz de la tierra
recordándonos
que aún
éramos hombres,
que compartíamos
el duelo y la esperanza.
Tu voz
nos separó del crimen,
una vez más
apartó
la luz de las tinieblas.
Luego
en Hiroshima
cayó
todo el silencio,
todo.
Nada
quedó:
ni un pájaro equivocado en
una ventana fallecida,
ni una madre
con un
niño que llora,
ni el eco
de una usina,
ni
la
voz
de
un
violín
agonizante.
Nada.
Del cielo
cayó todo el silencio
de la muerte.
Y entonces
otra
vez,
padre,
hermano,
voz
del hombre
en su resurrección
sonora,
en su
profundidad,
en su esperanza,
Paul,
cantaste.
Otra vez
tu corazón de río
fue más alto,
más
ancho
que el silencio.
Yo sería
mezquino
sí te coronara
rey de la voz
del negro,
sólo
grande en tu raza,
entre tu bella
grey
de música y marfil,
que sólo para oscuros
niños
encadenados por los amos
crueles,
cantas.
No,
Paul Robeson,
tú,
junto
a Lincoln
cantabas,
cubriendo
el cielo con tu voz sagrada,
no sólo
para negros,
para los pobres negros,
sino para los pobres
blancos,
para
los pobres indios,
para todos
los pueblos.
Tú
Paul
Robeson,
no
te quedaste mudo
cuando
a Pedro o a Juan
le pusieron los muebles
en la calle, en la lluvia,
o cuando
los milenarios sacrificadores
quemaron
el doble corazón
de los que ardieron
como cuando
en mi patria
el trigo crece en tierra de
volcán
nunca
dejaste
tu canción: caía
el hombre y tú
lo levantabas,
eras a veces
un subterráneo
río,
algo
que apenas
sostenía la luz
en las tinieblas,
la última
espada
del honor
que moría,
el postrer rayo
herido,
el trueno inextinguible.
El pan del hombre,
honor,
lucha,
esperanza,
tú lo defiendes,
Paul
Robeson.
La luz del hombre,
hijo
del sol,
del nuestro,
sol
del suburbio
americano
y de las nieves
rojas
de los Andes:
tú
proteges nuestra luz.
Canta,
camarada,
canta,
hermano
de la tierra,
canta,
buen
padre
del fuego,
canta
para todos nosotros,
los que viven
pescando,
clavando clavos con
viejos martillos,
hilando
crueles
hilos de seda,
machacando la pulpa
del papel, imprimiendo,
para
todos
aquellos
que
apenas
pueden cerrar los ojos
en la cárcel,
despertados
a medianoche,
apenas
seres
humanos
entre dos torturas,
para los que combaten
con el cobre
en la
desnuda
soledad andina,
a cuatro
mil
metros de altura.
Canta,
amigo
mío,
no dejas
de cantar:
tú
derrotaste
el silencio
de los ríos
que no tenían voz
porque llevaban
sangre,
tu voz habla por ellos,
canta,
tu voz
reúne
a muchos hombres
que no
se conocían.
Ahora
lejos,
en los magnéticos Urales
y en la perdida
nieve
patagónica,
tú, cantando,
atraviesas
sombra,
distancia,
olores
de mar y matorrales,
y el oído
del
joven
fogonero,
del cazador errante,
del vaquero
que se quedó de pronto solo
con su guitarra,
te escuchan.
Y en su prisión perdida, en
Venezuela,
Jesús Faría,
el noble, el luminoso,
oyó el trueno sereno
de tu canto.
Porque tú cantas
saben que existe el mar
y que el mar canta.
Saben que es libre el mar,
ancho y florido,
y así es tu voz, hermano.
Es nuestro el sol. La tierra
será nuestra.
Torre del mar, tú seguirás
cantando.
Espirituales:
De los tradicionales espirituales, eligió los arrogantes. La interpretación más impresionante de
Go Down Moses se la debemos a él. La primera versión documentada fue la de The Jubilee Singers, quienes la interpretaron 1872.

Partitura de 1872
Paul Robeson en el papel de.... la voz de Dios:
Paul Robeson - Go Down Moses (1958).m4a
Louis Armstrong, mucho más ligera. Bonita bonita, también:
Louis Armstrong - Go Down Moses.mp3
Los musicales:
De entre todos los musicales que interpretó Paul Robeson para teatro y cine (fue sonada su actuación en la opera Porgy and Bess, por ejemplo) voy a elegir Show Boat, y la canción
'Ole man river, una de las muchas versiones que el propio Paul Robeson hizo. Yo creo que nadie la canta mejor. Podría haber puesto cualquiera, la verdad.
Paul Robeson en Showboat
Paul Robeson - Ol' Man River.flac
Versión radicalmente distinta a ritmo del swing gitano de Django Reinhart:
Django Reinhardt and Stephane - Old Man River.mp3
El primero en cantarla fue Jules Bledsoe en 1927, pero no encuentro nada.
Canciones para hombres libres:
Con la aparición de los fascismos, Robeson se volvió políticamente más activo.
En plena Guerra Civil se nos presentó en España:
"El artista debe tomar partido. Debe elegir luchar por la libertad o por la esclavitud. Yo he elegido. No tenía otra alternativa".
Por aquel entonces, Paul Robeson era una de las estrellas más grandes del panorama artístico. Durante un mes visitó tropas y hospitales, cantó, dio mítines. Cuando se marchó siguió recaudando fondos para la República, y para ayudar al retorno de veteranos heridos de la Brigada Lincoln que necesitaban atención médica.

Paul Robeson con dos brigadistas
Paul Robeson - The Four Insurgent Generals (1942).m4a
Con otra letra:
Paul Robeson - The Legendary Moscow Concert - Four Insurgent Generals (1949).ape
Ahí le tenemos, manejando el ruso con fluidez
Los cuatro generales como copla de la defensa de Madrid es a su vez versión de una vieja copla anónima. Lorca la incluyó en su recopilación de canciones populares y existe esta grabación, con el propio Lorca al piano y la Argentinita cantando.
Federico García Lorca y la Argentinita - Los Cuatro Muleros (1931)..mp3
Persecución McCarthysta:
Paul Robeson simpatizaba con el pueblo soviético. No tanto con el régimen, a quien consideraba antisemita (su mujer era colombiana judía). Allí sintió por primera vez que su color le era indiferente a la gente.
Paul Robeson con el pueblo de la URSS.
Paul Robeson - Song Of The Plains (1942).m4a
Otras interpretaciones;
Ivan Rebroff - Poliouchka Polie.mp3
Alexandrov Red Army Ensemble - Polyushko-polye (Song of the Plains) II.mp3
A ritmo de ska:
Banda Bassotti - Poliouchka Polie.mp3
Y ahí le estaban esperando. Se le ocurrió lamentarse en Rusia de lo duro que era ser negro en Estados Unidos. Nada menos que en Rusia. Acabó en la lista negra de McCarthy acusado de y condenado por algo tan peregrino como intentar construir un Estado prosoviético en el sur de los Estados Unidos. Se le retiró el pasaporte, se le impidió cantar, se permitieron ataques del Klan en los pocos conciertos que conseguía dar. La prensa lo ninguneó.... Dice su hijo, dice, que lleva más de 30 años intentando probar que su padre fue envenenado por la CIA y posteriormente torturado so pretexto de curarlo. Eso es lo que dice.
Lo curioso es que Paul Robeson era todo un patriota. Activista de izquierdas convencido, por supuesto, pero de antiamericano no tenía ni un pelo.
Paul Robeson cantando The Star-Spangled Banner para los trabajadores de los astilleros.
El cuerpo de John Brown se pudre en su tumba, su alma sigue desfilando:
Paul Robeson - John Brown's Body.m4a
Cuando le preguntó el tribunal por qué no se quedaba en Rusia, contestó
:"Porque mi padre era un esclavo, y mi gente murió para construir este país, y voy a permanecer aquí y a tener una parte de él, exactamente igual que usted, y ningún fascista importado me sacará de él."
Paul Robeson - The House I Live In (1958).m4a
La canción la interpretó por primera vez Franck Sinatra em 1945.
- Spoiler: mostrar
- [video]http://www.youtube.com/watch?v=vhPwtnGv ... re=related[/video]
Pero en la garganta de Paul Robeson, cada célula se conmueve.
Uf, esta canción tiene demasiada historia, demasiadas anécdotas, demasiado análisis. Y aún no he puesto ni una sola letra de las canciones. Mejor lo dejamos para otro día. Me agoté.
Mientras:
Películas de Paul Robeson en DXC:
Las minas del rey Salomón
Show Boat
Sanders of the River
Saludos y muchas gracias.