Yo sabía que
Jim Jarmusch (¿apellido húngaro? Nunca lo he sabido...) estaba en España (Madrid) rodando su última peli,
The Limits of Control, con
Óscar Jaenada y unos cuantos más.
Hace unos días llegó mi hermano corriendo y me dijo que en
El Séptimo Vicio en Radio 3 acababa de llamar un tío diciendo que el fin de semana pasado había visto a
Jarmusch en la Alameda (zona de bares en Sevilla), y yo había estado el sábado por allí (claro que no sé qué día fue él). El caso es que empecé a informarme y descubrí que ya había rodado en Madrid, Almería y que ahora estaba en Sevilla. En la edición web de El Diario de Sevilla se veía una foto de Jim e
Isaach De Bankolé en el Muelle de la Sal, y contaban que había estado grabando en el Barrio de Santa Cruz y en Triana (¡toma cliché!) y que ese mismo día 11 (el martes pasado) iban a estar rodando en la Estación de Trenes de Santa Justa (donde había ido a recoger a un amigo el domingo pasado). Había leído la noticia por la tarde, así que llamé a Renfe para no dar un viajazo en valde; me dijeron que habían estado rodando por la mañana y que en ese momento estaban recogiendo la infraestructura. Iban a quedarse una semana entera.
Algún día tengo que enterarme de dónde rueda e ir a verlo, pensé. Los días pasaron y justo ayer, por casualidad, aparqué el coche en el lateral derecho de la Estación de Santa Justa (había ido al médico) y en el descampado de al lado empecé a ver trailers (recordé lo que me comentó un amigo el día antes: "un rodaje de cine no pasa desapercibido"), y cuando me paré a leer lo que había escrito en ellos vi que ponía "Cinema no sé qué..." y dijé "¡ya está!". Había un tío por allí cerca con unos walkis y le pregunté a voz en cuello (esperando no tener que utilizar mi nulo inglés), con una valla entre ambos y bastante distancia, que si todo eso tenía que ver con el rodaje de la peli de Jarmusch; me dijo que sí (era español); le pregunté que ahora donde estaban rodando y me dijo que me acercara a la calle Mateos Gago; ¿eso donde está?, le pregunté, por la catedral, me respondió; van a estar allí hasta las once más o menos. Mañana rodarán en una casa de por ahí y todo lo demás serán interiores.
Era el último día para verlo.
Fui al médico corriendo y agarré el coche y lo dejé en la Biblioteca. De ahí fui raudo a la Av. Constitución y empecé a ver vallas rojas, pensando que tenía que ver con el rodaje cuando eran en realidad las vallas de la semana santa. El problema era que no recordaba el nombre de la calle. Entré al Fnac y fui a la sección de cine y pregunté. Ni idea. Bajé y me puse a callejear hasta que en el fondo de la calle que está justo en frente de la Giralda vi camiones y cables y personal y justo al final había una zona acordonada. Algunos curiosos se apelotonaban por ahí de forma desinteresada (presumo que era el único que había ido a verlo sabiendo quién era). Y por supuesto vi una cabeza blanca al final de todo el meollo.
A los ídolos hay que admirarlos en la distancia por muchos motivos (porque se pueden caer del pedestal en que los tienes, porque nunca van a ser eso que representan para ti...), por ese motivo ni tenía boli ni papel ni cámara de fotos ni nada, toda la experiencia se quedará en mí memoria.
Podría contar muchas cosas, como que vi cómo rodaban una sóla escena en más o menos hora y pico (
Isaach De Bankolé entrando en el San Marcos con cara de despistado), vi los movimientos de cámara, vi la iluminación (un único foco elevado unos cuatro metros apuntando a la escena y algún que otro reflector). Me salté la banda que acordonaba el sitio y empecé a hablar con los figurantes (algunos lo habían sido ya, otros estaban esperando), e intenté encaramarme todo lo mejor que pude para ver si podía salir de extra, pero estaban todos los puestos ocupados.
Le pregunté a una chica encargada por el director de fotografía, me dijo que no lo sabía y me dejó ver la ficha de las localizaciones donde estaban los datos básicos como productor, director e iluminador... no sé por qué pero pensaba que se trataría de
Robby Müller, cuando para mi sorpresa leo ¡
Christopher Doyle!... parecía una quinceañera. Doyle pasó a medio metro de mí y ese extravagante australiano parecía un auténtico vagabundo...
Se acabó la escena y desmontaron todo el cotarro. Me quedé hasta que se fueron todos. Estuve un buen rato mirando a Jim desde las sombras, admirando esa suerte de divo underground que rechazó cansado firmarle un autógrafo a una chavala, despidiéndose con un lacónico "gracias" dicho en nuestro idioma. Un tipo serio, no hay duda.
En cuanto al film... Jimi ya ha demostrado estar pasándose un poco al mainstream (rodajes internacionales, inmensos trailers...) y los días de
Stranger than Paradise han pasado para muchos por desgracia. De Jimi es de los pocos directores de los que puedo presumir de haber visto toda su filmografía (menos sus cortos), y lo considero el mejor cineasta independiente de Estados Unidos con dos inmensas obras maestras como son
Down by Law y
Dead Man.
El reparto, variopinto y estimulante, no deja indeferente... desde
Tilda Swinton,
Bill Murray a
Luís Tosar y
Gael García... en fin, ya veremos qué tal queda la cosa.
Se van mañana por cierto, creo, antes del comienzo de la dichosa samana santa.
Pondré algunas fotos que hizo una conocida que me encontré por ahi...
Saludos.