Yo sólo tengo que añadir lo siguiente:
a) Que me ha sorprendido un poco la frialdad del tono de los penúltimos post.
b) Que no creo en la superioridad intelectual, moral, etc., de ninguno de los dos sexos. Supongo que hay tantos superdotados como superdotadas, tontos como tontas, malos como malas, buenos como buenas, sádicos como sádicas… Y es probable que el número mucho mayor de asesinOs que hasta ahora ha arrojado la historia tenga más que ver con el papel preponderante (aquí, también) de los hombres que con su mayor tendencia natural.
c) Que no creo que lo de la “fuerza de la naturaleza” tenga mucho que ver en esto, porque toda la civilización es una creación artificial; con un fondo natural, pero artificial. Tan artificial es la “agricultura”, que consiste en desplazar el ciclo natural por el que a nosotros nos interesa, y con las especies que a nosotros nos interesa, como puede ser la división de roles sociales, o las divisiones entre el Primero y los demás mundos, etc.
He aludido varias veces a la Declaración de Derechos Humanos de 1789, y no hay nada más “artificial” que eso. Una declaración de derechos por encima de la “fortaleza” y la “debilidad” del individuo (No a la Ley del Más Fuerte). La pega: la letra pequeña. Donde pone “hombre”, póngase “Humanidad” y Santas Pascuas.
Así que ni los hipocampos, ni los caracoles, ni las mantis religiosas, ni los hámsters pintan mucho en este tema… Probablemente, en algún diminuto lugar de nuestro cerebro réptil quede un vago recuerdo de que alguna vez compartimos algo con esas especies… Pero ya ha llovido mucho desde entonces, y nuestra especie es otra cosa. Actúa porque se dota de leyes, de costumbres, de intereses creados, de lo que sea.
Que las mujeres se hayan conformado con la posición subalterna, tiene la misma explicación que el que generaciones y generaciones de desposeídos hayan considerado que lo natural era que ellos sirvieran y otros fueran servidos, que otros mandaran y ellos obedecieran, que ellos trabajaran y otros vivieran de las rentas… Se ha vendido como “ley natural” lo que sólo era conveniencia propia. Eso sí… siempre ha habido una fuerza represora, convenientemente motivada, apoyando la justeza de esa “ley natural”.
d) Puedo comprender cómo el hecho de que las mujeres se promocionen hasta la igualdad resulte tan agresivo para algunos individuos varones que se sientan “amenazados” por ese ascenso. Amenazados, porque creen que serán despojados de algo que hasta ahora ellos tienen.
Este es un sentimiento frecuente. Pero debajo siempre hay algo más: la conciencia que tiene el “amenazado” de haber acumulado mucho en detrimento de otros (los hacendados frente a los braceros; los colonos frente a los aborígenes, etc.).
Pero lo que no acabo de comprender es que esa promoción le lleve a un hombre a sentirse inútil… ¿Inútil? ¿Vacío de contenidos? ¿Supérfluo? Si es así, lo será en tanto a tal, a que no tenga utilidad, no tenga contenidos o se convierta en superfluo porque la evolución histórica y científica (mayoritariamente hecha por hombres) lo haya convertido en eso. No se convertirá en inútil, ni en vacío ni en superfluo porque yo, y otras como yo, reivindiquemos el acceso a los mismos derechos y a las mismas oportunidades que ahora tienen ellos. ¿O no?
¿Su utilidad y necesariedad dependen de que yo me quede en un rinconcito sin atreverme a toser, por miedo a que ellos se me constipen? Creo que no. Ellos valdrán lo que valgan por sí mismos. Y serán necesarios por lo que ellos puedan aportar, que básicamente será lo que aportan hasta ahora: esfuerzo, trabajo, inteligencia, etc.
La alusión a la reproducción aún la comprendo menos. Sobre todo, teniendo en cuenta que la mujer reivindica que su papel en la sociedad no sea exclusivamente el papel reproductor, sino que se amplíe y sea algo más que el de una simple incubadora-guardesa de crías. Reivindica una sexualidad más amplia, no exclusivamente reproductora. Así que malamente se casa esto con que el hombre se convierta en inútil para ella, porque pueda concebir recurriendo a un banco de esperma. Creo que queremos algo más del sexo, que el quedar embarazada.
No obstante, tampoco está prohibida la queja. Ya sabemos que las mujeres tienen fama de “lloronas” y sentimentales, y los hombres de ponerse a cantar tangos poniéndonos de vuelta y media cuando se sienten tristes, o cuando beben dos copas. Poner la letra que queráis: siempre es una mujer traidora que hace del pobre hombre un inútil o un borracho.
Bueno, que cada uno se desahogue como quiera. Tampoco hay que ponerse aquí en plan estrecho y no admitir la más mínima insinuación sobre el tema. Hay que dar también cancha a la ironía, a la pequeña puya… No pasa nada. Pero que sepa que se está desahogando, y que la promoción de la mujer no tiene nada que ver con sus sentimientos personales o con la capacidad de echar unas risas.
Buenas, malas, fuertes, débiles, fieles, infieles, charlatanas, no charlatanas, acogedoras o más secas que la Rottermeyer, depiladas o con más vello que Wilfrido, con implantes de silicona y sin ellos, con curvas o más lisa que una tabla, “femeninas” o machorras, hetero o bisexuales o lesbianas, sádicas o másocas, frígidas o multiorgásmicas, fértiles o estériles, vírgenes o promiscuas, casadas, solteras, viudas o monjas… TENEMOS LOS MISMOS DERECHOS Y DEBEMOS RECLAMARLOS.
e) El buscar el origen de esta marginación, sus efectos, sus medios de transmisión, etc., es de lo más importante, y animo a que se siga haciendo y agradezco tantos post que han aportado elementos al tema, todos interesantes y todos importantes.
Pero yo soy de la opinión de que no es necesario conocer todo (en el supuesto de que se pudiera conocer “todo” alguna vez) para empezar a actuar. Hay efectos indeseables que YA son intolerables ya. Por muchos condicionantes históricos que haya (que los hay) las personas y los pueblos pueden cambiar por voluntad colectiva, cuando hay algo que resulta intolerable a la justicia, al derecho o a la opinión de una gran parte de la población que diga “hasta aquí hemos llegado”.
f) Seamos omnívoros y usemos de todo para aclarar conceptos.
Documentarse en los post es algo muy de agradecer. Igual que también es importante expresar una opinión personal, o una reflexión, como yo estoy haciendo en este momento. Ya he dicho que cabe todo.
Pero, además, desde el primer post quedó claro que el aportar enlaces sobre el tema era importante. No siempre es necesaria una explicación sesuda para aclarar algo. Recuerdo un enlace que hizo antu, sobre el contrato de maestras en 1920, que me pareció de una claridad meridiana.
g) Yo no considero mis reclamaciones baldías, y por eso las hago. De reclamaciones como ésta, en 70 años se ha pasado del contrato que nos enseñó antu a la situación actual. Ha habido una evolución exponencial, no lineal.
El problema que se nos avecina como especie, creo, no vendrá tanto de la reproducción asistida o de los clones, sino de los efectos indeseables que esta especie (la humana) está teniendo sobre todo el ecosistema, sobre el agotamiento de los recursos, sobre el cambio en los grandes procesos y ciclos naturales del mismo, que no voy a exponer ahora pero que todos tenemos un poco en mente.
h) Y, sobre todo, hagámoslo de buen rollito. Aquí a nadie se ofende, o por lo menos es lo que se pretende. Pero todas las opiniones, incluidas las que están en contra de la mayoritaria del foro (o al menos, de la mía) son bien recibidas, y creo que los primeros post del hilo son un buen ejemplo.
Saludos.
P.D. Alegre: Lo más interesante de tu post está en los spoliers. En lo que tienes más a la vista, te refieres a mí como "zalamerosa sirena"...

Los ojos que pintan el emoticón son redondos... Los míos están más bien a cuadros...
"zalamerosa" no la he encontrado en el diccionario. Me he permitido sustituirla por zalamera:
zalamero, ra.
(De zalama).
1. adj. Que hace zalamerías. U. t. c. s.
Y luego:
zalamería.
1. f. Demostración de cariño afectada y empalagosa.
Me alegro que percibas "demostraciones de cariño" por mi parte. Pero siento que sean "afectadas y empalagosas".
En cuanto a lo de sirena... bien... si tú te consideras un ulises surcando el proceloso mar en busca de... su penélope, haces bien en hacer oídos sordos a los cantos que quieran desviarte de tu camino... Pero, alegre, no es el caso.