
Hola
Karma: De nuevo aquí, para tratar cosas más serias que las que solíamos tratar últimamente. Como dicen, “donde hay confianza, da asco”… Así que abusaré un poco de la confianza, en la seguridad de que no te vas a molestar, si no opino, como no lo hago, lo mismo que tú.
Yo también busco respuestas. Hay muchas cosas en juego. Necesidades ineludibles, como resolver la penosa situación en que se encuentran miles de prostitutas, plantearse el desvalimiento sexual de muchos, el derecho a gozar del propio cuerpo, etc., etc. Y luego también están el respeto a la dignidad de las personas, a la libertad, a su inalienabilidad... Muchas cosas, a las que se ha ido aludiendo aquí.
Por eso hay que ir priorizando, separar un poco lo fundamental de lo mas accesorio… con qué nos vamos quedando, qué es lo que tenemos que dejar en el camino, aunque también sea importante… Yo lo hago a mí manera. Comprendo que otros lo hagan a la suya.
Respondiendo a otro forero, ya comenté en un post anterior que los problemas de “salubridad” de la prostitución, por llamarlo de algún modo, me parecen tan subsanables (o tan irresolubles, para el caso) con legalización que sin legalización… Las problemas sanitarios sólo podrán resolverse con una toma de conciencia colectiva e individual y con la adopción de medidas adecuadas (“
póntelo, pónselo”, revisiones médicas, etc.). Y bastará con que alguien se vaya a un congreso a algún paraíso sexual, y goce de algo prohibido por aquí, donde haya menos controles, para que se pille lo que no se pilló en otro sitio. Lo del turismo sexual ha pasado de ser una práctica individual a ser colectiva, y en algunos sitios se ofrece, digamos, en el fin de fiesta, antes o después, digamos, que el “vino español”.
Tú, Karma, en tu post, introduces otro argumento: Defiendes la prostitución como único modo que tienen de acceder al sexo los desgraciados (los desprovistos de “gracia”, se llame ésta sex-appel, se llame suerte, se llame fortuna), los incapacitados, etc…
Las razones parecen altruistas, y el caso que comentas tiene su lado trágico…Además, usas convenientemente la “@”, para que todos entendamos que te refieres tanto a lOs clientes como a lAs clientas, a lAs putAs, como a lOs putOs… Así dicho, todo parece muy racional y, como ya dije, de lo más filantrópico.
Pero también… No acaba de colar. Leyéndolo, no he podido por menos de recordar la frase de
“si los hombres parieran, el parto sería un sacramento”, o algo parecido…
La prostitución debe legalizarse para que nadie se quede sin disfrutar el sexo… ¿En serio?
Si de verdad se tratara de atender a los “menesterosos del sexo”, ¿no crees que hay muchas más menesterosas que menesterosos? No estoy hablando de las chicas de 20 o 25 años a las que les basta, según se decía en otros hilos, insinuarse a las cuatro de la mañana para tener asegurado un revolcón (de qué calidad, eso ya es otro cantar). Hablo de las mujeres, de todas las mujeres… La vida sexual de la mujer no se acaba a los 35 o 40 años, sino que dura mucho más y es tan larga como lo pueda ser la del hombre… Por razones socio-culturales, creo que es obvio que las mujeres sin pareja (y a veces las mujeres con pareja) están más apartadas del sexo que los hombres sin pareja…
¿La legalización de la prostitución surge para dar respuesta a esas necesitadas? ¿Estaríamos dispuestos a llevar a la abuelita viuda (muchas lo son a los cincuenta y pocos) o poco atendida por el marido, a que algún jovencito le diera alguna alegría? ¿A la mamá? ¿A la tía soltera, que no se ha comido un rosco en su vida? ¿A aquellas que, simplemente, no disfrutan con el hombre con el que se han emparejado, y a lo mejor con otros sí podrían hacerlo?
Quizá algún que otro papi liberal esté dispuesto a llevar a la hija con síndrome de Dawn, con, pongamos, 25 años, pero con la edad mental de 7, y que se nos pone como una moto cada vez que ve alguna escena algo subida de tono en la tele. No digo que no.
No nos engañemos… Se está hablando de sexo vicario para el uso y disfrute del hombre, aunque sobre el papel, tras su futura legalización, no fuera exclusivamente así y se ampliara el número de mujeres que usan los servicios de “acompañantes”.
Se está hablando de legalizar lo que ha existido siempre: Sexo extra para los hombres, prestado a cambio de dinero (o amenazas, o coacción) por las mujeres. Algo que se ha practicado siempre, a la vez que se exigía a las mujeres “decentes” (las propias) una total fidelidad o castidad.
No me vale el argumento de lo de “dar de comer al hambriento”, Karma. Es de peso, pero no es definitivo. En la mayoría de los casos, creo que la solución (largo me lo fiáis) pasa por romper ese cerco de soledad en el que todos nos vamos aislando, por abrirnos, relacionarnos, desdramatizar el sexo y compartir más. Al fin y al cabo, es tan castrante el no compartir sexo, como el no compartir aficiones, como el no tener amigos… El horror es la soledad no deseada. La compra-venta acarrea más problemas que resuelve… Es como hacer un balance de energía de un sistema: lo que encontramos por aquí (+), antes salió por allí (-). A esta persona se le satisface una necesidad, y a cambio a la otra se le crea una esclavitud (consentida o no; con conciencia de la misma, o sin ella).
En el caso de gente con problemas físicos o mentales, lo tienen más crudo, la verdad…La necesidad sexual que pueda tener ese amigo tuyo de cincuenta y tantos, algo retrasado, la comprendo… Pero tampoco creo que la solución pase por que se le venda sexo. Y te explico. Probablemente tu amigo se relacione, a través de cualquier asociación de afectados (hay muchas) con gente con su mismo problema, donde habrá chicas que también tendrán necesidades sexuales sin cubrir, con capacidad de sentirse atraídas por él, de enamorarse, incluso… ¿Por qué nos negamos a que las personas con minusvalía mental tengan relaciones sexuales entre sí, tomando las debidas precauciones para evitar embarazos indeseados? Hay a veces (no digo que sea tu caso) una pacatería moral con este tema impresionante. Pues para mí es muchísimo más sano y, probablemente satisfactorio, que tengan relaciones libres entre ellos, que no que al hombre “se le compre” una mujer para que se desahogue.
Ya te digo. Veo el problema de gente con dificultades. Pero no tanto como para priorizarla sobre el otro problema que surge, la de, por ejemplo, la puta de 22 años que tiene que acostarse con él por dinero (probablemente, poco dinero), le guste o le dé asco… que en poco tiempo quedará hecha un trapo física o moralmente, o de las dos formas; una chavala que, si no está cualificada ahora, mañana lo estará menos y cuyo futuro no parece ser otro que el de un juguete roto. Y luego que la puta no sólo tiene que estar con “buenazos” del tipo de tu amigo, o del tipo del vejete setentón que va una vez por semana. Se es puta “full-time” durante toda la jornada laboral. Otros clientes pueden violentarla, llegar más allá de donde ella quiere llegar (los estudios realizados en Australia o en Holanda, donde la prostitución es legal, van en ese sentido), etc.
Siempre cabe pensar en una “vocacional”… Puede haberla, no digo que no… Pero no en cantidad suficiente para cubrir la demanda existente y la que se avecina… La experiencia histórica y actual demuestra que el grueso de las prostitutas han llegado ahí obligadas por la indigencia, por el abandono, por el abuso, por la autoridad física o moral de los que tienen ascendencia sobre ellas; por la coacción, en definitiva. Las “vocacionales”, creo, suelen auto-gestionárselo mejor, sacar más provecho, y no suelen calificarse exactamente como “prostitutas”, sino que están más a cerca de las antiguas “demi-mondain” que de las putas de burdel. A veces, si tienen éxito, hasta salen en el "Hola" o en "AR".
Como os digo, yo tampoco tengo respuestas… Simplemente, voy priorizando razones… Esta que tú apuntas, karma, de facilitar el sexo a los que no pueden conseguirlo por sí mismos, no me parece ninguna tontería… Pero no la encuentro con suficiente enjundia como para plantearme que alguien tenga que vender su cuerpo para ello.
En el medio, recordar también que el comerciar con el propio cuerpo en España no está, hoy por hoy, penalizado. Lo que está penalizado es el proxenitismo… Ninguna prostituta termina en la cárcel por el mero hecho de serlo. (Desgraciadamente, los proxenetas, tampoco; aunque deberían).
Y eso nos lleva a otro problema… Al de la industria del sexo, que es la que verdaderamente está necesitada de la legalización para seguir creciendo… A la empresa le está quedando pequeño el marco legal.
Quizá también algunas Administraciones pudieran sanear sus arcas con los impuestos... pero no mucho, que ya sabemos que hay mucho fraude fiscal.

Algún Alcalde puede que sueñe, mientras se concreta lo del Pacto Local, con enjugar la deuda endémica de los Ayuntamientos ampliando los padrones del IAE... Pero no sé...
Un saludo, colega.
P.D.
Post demasiado largo. Perdonadme.