Mujer: la otra parte de la humanidad
Sigue el debate. Esta reseña viene en El País de hoy:
CC OO pide la regulación de la prostitución, y Médicos del Mundo, que se combata.
CHARO NOGUEIRA, Madrid
Posturas enfrentadas. El estudio sobre la realidad de la prostitución arrancó ayer en el Congreso con dos intervenciones opuestas. Mientras la representante de Médicos del Mundo —ONG que atiende a prostitutas desde hace más de 15 años y que ha apostado por el abolicionismo— pidió que se castigue “a los clientes prostituidores”, la experta de Comisiones Obreras —sindicato que ha comenzado a afiliar a meretrices y apuesta por dignificar su actividad— reclamó que la prostitución se considere “como un trabajo” y que se legalice como tal en toda España.
Los miembros de la ponencia sobre prostitución creada en la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer escucharon en primer término a la vocal de género de Médicos del Mundo, Juana María Santana. Explicó que a juicio de esta ONG “la prostitución vulnera los derechos humanos de lasmujeres prostituidas y perjudica gravemente su salud y su calidad de vida, constituyendo una forma más de violencia de género”. Añadió que la mayoría de las prostitutas “proceden de países empobrecidos o en conflicto y llegan a España a través de redes de trata y tráfico o bien impulsadas por una necesidad vital”. Para esta ONG, la explotación de la “vulnerabilidad” de esas mujeres por terceros es “una indignidad”. Además, genera “ingente cantidad de beneficios económicos”, lo que “pesa en la campaña por la promoción y difusión de esta práctica e intenta generar una demanda de mercado que no se corresponde con una necesidad real (...) ni con la búsqueda de la igualdad”.
Santana señaló que reglamentar la prostitución —así lo proyecta la Generalitat de Cataluña— “atenta contra la posición de las mujeres en la sociedad”. Considerarla como una actividad laboral “se contradice con el espíritu del derecho laboral y mercantil”, aseguró.
La secretaria de la Mujer de CC OO en Cataluña, Mercè Civill, defendió lo contrario. “Consideramos la prostitución voluntaria como un trabajo como cualquier otro y así debe reconocerse, legalizarse, en todo el Estado”, explicó a EL PAÍS. Ante los parlamentarios defendió igualmente la necesidad de “luchar contra las mafias y la trata de inmigrantes ilegales, así como de proteger a las víctimas que las denuncien”.
Este sindicato cree que se debe ofrecer apoyo a las prostitutas que quieran abandonar su actividad. “También hay que modificar la Ley de Extranjería para que las mujeres que llevan tiempo ejerciendo la prostitución en España y que no han podido regularizar su situación puedan hacerlo”, planteó Civill.
CC OO pide la regulación de la prostitución, y Médicos del Mundo, que se combata.
CHARO NOGUEIRA, Madrid
Posturas enfrentadas. El estudio sobre la realidad de la prostitución arrancó ayer en el Congreso con dos intervenciones opuestas. Mientras la representante de Médicos del Mundo —ONG que atiende a prostitutas desde hace más de 15 años y que ha apostado por el abolicionismo— pidió que se castigue “a los clientes prostituidores”, la experta de Comisiones Obreras —sindicato que ha comenzado a afiliar a meretrices y apuesta por dignificar su actividad— reclamó que la prostitución se considere “como un trabajo” y que se legalice como tal en toda España.
Los miembros de la ponencia sobre prostitución creada en la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer escucharon en primer término a la vocal de género de Médicos del Mundo, Juana María Santana. Explicó que a juicio de esta ONG “la prostitución vulnera los derechos humanos de lasmujeres prostituidas y perjudica gravemente su salud y su calidad de vida, constituyendo una forma más de violencia de género”. Añadió que la mayoría de las prostitutas “proceden de países empobrecidos o en conflicto y llegan a España a través de redes de trata y tráfico o bien impulsadas por una necesidad vital”. Para esta ONG, la explotación de la “vulnerabilidad” de esas mujeres por terceros es “una indignidad”. Además, genera “ingente cantidad de beneficios económicos”, lo que “pesa en la campaña por la promoción y difusión de esta práctica e intenta generar una demanda de mercado que no se corresponde con una necesidad real (...) ni con la búsqueda de la igualdad”.
Santana señaló que reglamentar la prostitución —así lo proyecta la Generalitat de Cataluña— “atenta contra la posición de las mujeres en la sociedad”. Considerarla como una actividad laboral “se contradice con el espíritu del derecho laboral y mercantil”, aseguró.
La secretaria de la Mujer de CC OO en Cataluña, Mercè Civill, defendió lo contrario. “Consideramos la prostitución voluntaria como un trabajo como cualquier otro y así debe reconocerse, legalizarse, en todo el Estado”, explicó a EL PAÍS. Ante los parlamentarios defendió igualmente la necesidad de “luchar contra las mafias y la trata de inmigrantes ilegales, así como de proteger a las víctimas que las denuncien”.
Este sindicato cree que se debe ofrecer apoyo a las prostitutas que quieran abandonar su actividad. “También hay que modificar la Ley de Extranjería para que las mujeres que llevan tiempo ejerciendo la prostitución en España y que no han podido regularizar su situación puedan hacerlo”, planteó Civill.
Posteo un artículo que viene hoy en las páginas de opinión de "El País":
Democracia feminista
ALICIA MIYARES
La injusticia como tal ofende a todo el mundo, pero señalar sus causas también incomoda a una buena parte de la ciudadanía. Debido a que fijar la injusticia nos produce malestar, los estereotipos y prejuicios cristalizan: son nuestros mecanismos de defensa tanto individual como colectiva. A modo de ejemplo, señalar la pobreza o desigual distribución de la riqueza como causa de injusticia y, por tanto, de conflicto social puede hacer que una buena parte de la ciudadanía prefiera aceptar como pertinente el estereotipo de la “natural pasividad” o “carencia de carácter” de los desfavorecidos de la sociedad.
El estereotipo y el prejuicio se convierten en la tabla de salvación que permite cerrar los ojos ante la injusticia. Pero, en última instancia, pocos son los individuos de las sociedades “ricas” que se vean obligados a convivir con la pobreza o la marginación, de modo que la recurrencia tópica al estereotipo sólo se traduce en cruce de palabras que anima o agria una conversación entre amigos.
Otro caso muy distinto emerge cuando se señala como causa de injusticia y conflicto social la posición desigual y subordinada de las mujeres respecto de los varones. No podemos cerrar los ojos ante la injusticia porque con las mujeres se convive: o bien se esmujer, o bien se es varón rodeado de mujeres. La recurrencia tópica a estereotipos sexuales puede facilitar la vida de una parte de la ciudadanía, pero los modos de vida de muchas mujeres desmienten día a día los estereotipos. Es más, las normas y los estereotipos sexuales presentes en la sociedad no sólo animan o agrían una conversación, sino que son el referente por el cual determinar si nos hallamos ante una sociedad democrática o no, o ante una democracia más o menos avanzada. Las normas y los estereotipos sexuales son sólo la punta del iceberg de una injusticia sexual que, a excepción del feminismo, las teorías políticas y morales se han resistido a nombrar.
La injusticia sexual tiene su origen en la ideología patriarcal.Nombrar e intentar desactivar esta injusticia es causa de conflicto, y no lejano, como algo que les sucede a otros, sino cercano, porque resolverla necesariamente cambiará la vida de todos, mujeres y varones. Por último, no erradicar una injusticia, cuando los medios están dados, por temor al conflicto sería una impostura moral y política.
Pero a día de hoy, gobiernos, credos religiosos, partidos políticos, determinadasONG, organismos internacionales, plataformas, asociaciones, etcétera, se decantan más por la impostura que por determinar cuál sea la posición de lasmujeres en el marco de las religiones, las costumbres, las prácticas culturales, las conductas sexuales, la identidad… Ciertamente, hacer la radiografía social de acuerdo a la variable sexo resulta conflictivo, porque lo que lasmujeres son o les cabe esperar, toca la medula de cómo hasta ahora se han ordenado las sociedades. De ahí que para neutralizar el conflicto se prefiera ignorar la injusticia, restando relevancia a la desigualdad de los sexos con juicios tópicos que rezan “ya será menos…”, o relativizar la injusticia en aras de la costumbre o la identidad cultural.
Para remover el entramado normativo de la ideología patriarcal, para afrontar la causa de la justicia social y sexual son necesarias las leyes. Todas las leyes sobre colectivos o grupos sociales son proteccionistas, pues tales colectivos o grupos sociales son víctimas: del patriarcado (las mujeres), de la explotación (el proletariado), víctimas del genocidio (las minorías étnicas), de la homofobia (lesbianas y gays)… Sí, las leyes son proteccionistas cuando reconocen derechos, pero si se reconocen esos derechos se deja de ser víctima. Las leyes tienden a cambiar nuestras actitudes respecto del grupo social o colectivo sobre el que se legisla. Una legislación en torno a las mujeres contribuye a que la sociedad en su conjunto tome conciencia de hacia dónde debe ir la educación, de cómo vivir el ocio, de qué entender por familia, de cómo sentir el amor, de cuál sea el mínimo exigible a los medios de comunicación, la creatividad y el saber para no reproducir en el presente y a futuro la desigualdad entre los sexos.
El cambio de actitudes de mujeres y varones no se puede hacer depender del voluntarismo individual y colectivo. Si hiciéramos depender la igualdad de la voluntad de cada quien, nuestra espera sería interminable, porque, triste es reconocerlo, la ideología patriarcal parece más sólidamente asentada que la idea de igualdad entre los sexos. ¿No se debe a la ideología patriarcal que no se perciba como necesaria una transmisión educativa basada en los principios verdaderos y activos de coeducación? ¿Cómo hemos de explicar entonces la resistencia a aceptar nuevos modelos de familia, si no es porque en la idea misma de familia subyace la estructura patriarcal? ¿Qué podemos esperar del concepto del amor cuando sólo un sexo lleva sobre sí la carga del agrado? Nombrar la igualdad no hace que ésta se materialice.
Así que cuando un gobierno, como el actual, promueve leyes en torno a lasmujeres ha de esperar focos de reacción no sólo en otros partidos políticos, sino también en el mundo empresarial, en el religioso, en determinadas plataformas y asociaciones “pro…”, en la judicatura, en los medios de comunicación, en… La lista es larga. Y también ha de esperar voces femeninas que, paradójicas, a la vez que critican la profusión legislativa del gobierno, demanden regular conductas sexuales propias del orden patriarcal, como la prostitución. Por idéntica razón, cuando el feminismo consigue plasmar en leyes los derechos de lasmujeres ha de esperar voces críticas que repitan los viejos tópicos decimonónicos de que las feministas somos vengativas, puritanas, proteccionistas y revanchistas. Sin embargo, y por lo ya hecho y conseguido en el pasado, es difícil argumentar que las feministas seamos vengativas por defender la igualdad de los sexos, puritanas por defender la dignidad de las mujeres, proteccionistas por desear leyes que garanticen derechos y revanchistas por no querer vivir atrapadas en las redes patriarcales.
Alicia Miyares es autora del libro Democracia feminista (Cátedra, 2003).
Democracia feminista
ALICIA MIYARES
La injusticia como tal ofende a todo el mundo, pero señalar sus causas también incomoda a una buena parte de la ciudadanía. Debido a que fijar la injusticia nos produce malestar, los estereotipos y prejuicios cristalizan: son nuestros mecanismos de defensa tanto individual como colectiva. A modo de ejemplo, señalar la pobreza o desigual distribución de la riqueza como causa de injusticia y, por tanto, de conflicto social puede hacer que una buena parte de la ciudadanía prefiera aceptar como pertinente el estereotipo de la “natural pasividad” o “carencia de carácter” de los desfavorecidos de la sociedad.
El estereotipo y el prejuicio se convierten en la tabla de salvación que permite cerrar los ojos ante la injusticia. Pero, en última instancia, pocos son los individuos de las sociedades “ricas” que se vean obligados a convivir con la pobreza o la marginación, de modo que la recurrencia tópica al estereotipo sólo se traduce en cruce de palabras que anima o agria una conversación entre amigos.
Otro caso muy distinto emerge cuando se señala como causa de injusticia y conflicto social la posición desigual y subordinada de las mujeres respecto de los varones. No podemos cerrar los ojos ante la injusticia porque con las mujeres se convive: o bien se esmujer, o bien se es varón rodeado de mujeres. La recurrencia tópica a estereotipos sexuales puede facilitar la vida de una parte de la ciudadanía, pero los modos de vida de muchas mujeres desmienten día a día los estereotipos. Es más, las normas y los estereotipos sexuales presentes en la sociedad no sólo animan o agrían una conversación, sino que son el referente por el cual determinar si nos hallamos ante una sociedad democrática o no, o ante una democracia más o menos avanzada. Las normas y los estereotipos sexuales son sólo la punta del iceberg de una injusticia sexual que, a excepción del feminismo, las teorías políticas y morales se han resistido a nombrar.
La injusticia sexual tiene su origen en la ideología patriarcal.Nombrar e intentar desactivar esta injusticia es causa de conflicto, y no lejano, como algo que les sucede a otros, sino cercano, porque resolverla necesariamente cambiará la vida de todos, mujeres y varones. Por último, no erradicar una injusticia, cuando los medios están dados, por temor al conflicto sería una impostura moral y política.
Pero a día de hoy, gobiernos, credos religiosos, partidos políticos, determinadasONG, organismos internacionales, plataformas, asociaciones, etcétera, se decantan más por la impostura que por determinar cuál sea la posición de lasmujeres en el marco de las religiones, las costumbres, las prácticas culturales, las conductas sexuales, la identidad… Ciertamente, hacer la radiografía social de acuerdo a la variable sexo resulta conflictivo, porque lo que lasmujeres son o les cabe esperar, toca la medula de cómo hasta ahora se han ordenado las sociedades. De ahí que para neutralizar el conflicto se prefiera ignorar la injusticia, restando relevancia a la desigualdad de los sexos con juicios tópicos que rezan “ya será menos…”, o relativizar la injusticia en aras de la costumbre o la identidad cultural.
Para remover el entramado normativo de la ideología patriarcal, para afrontar la causa de la justicia social y sexual son necesarias las leyes. Todas las leyes sobre colectivos o grupos sociales son proteccionistas, pues tales colectivos o grupos sociales son víctimas: del patriarcado (las mujeres), de la explotación (el proletariado), víctimas del genocidio (las minorías étnicas), de la homofobia (lesbianas y gays)… Sí, las leyes son proteccionistas cuando reconocen derechos, pero si se reconocen esos derechos se deja de ser víctima. Las leyes tienden a cambiar nuestras actitudes respecto del grupo social o colectivo sobre el que se legisla. Una legislación en torno a las mujeres contribuye a que la sociedad en su conjunto tome conciencia de hacia dónde debe ir la educación, de cómo vivir el ocio, de qué entender por familia, de cómo sentir el amor, de cuál sea el mínimo exigible a los medios de comunicación, la creatividad y el saber para no reproducir en el presente y a futuro la desigualdad entre los sexos.
El cambio de actitudes de mujeres y varones no se puede hacer depender del voluntarismo individual y colectivo. Si hiciéramos depender la igualdad de la voluntad de cada quien, nuestra espera sería interminable, porque, triste es reconocerlo, la ideología patriarcal parece más sólidamente asentada que la idea de igualdad entre los sexos. ¿No se debe a la ideología patriarcal que no se perciba como necesaria una transmisión educativa basada en los principios verdaderos y activos de coeducación? ¿Cómo hemos de explicar entonces la resistencia a aceptar nuevos modelos de familia, si no es porque en la idea misma de familia subyace la estructura patriarcal? ¿Qué podemos esperar del concepto del amor cuando sólo un sexo lleva sobre sí la carga del agrado? Nombrar la igualdad no hace que ésta se materialice.
Así que cuando un gobierno, como el actual, promueve leyes en torno a lasmujeres ha de esperar focos de reacción no sólo en otros partidos políticos, sino también en el mundo empresarial, en el religioso, en determinadas plataformas y asociaciones “pro…”, en la judicatura, en los medios de comunicación, en… La lista es larga. Y también ha de esperar voces femeninas que, paradójicas, a la vez que critican la profusión legislativa del gobierno, demanden regular conductas sexuales propias del orden patriarcal, como la prostitución. Por idéntica razón, cuando el feminismo consigue plasmar en leyes los derechos de lasmujeres ha de esperar voces críticas que repitan los viejos tópicos decimonónicos de que las feministas somos vengativas, puritanas, proteccionistas y revanchistas. Sin embargo, y por lo ya hecho y conseguido en el pasado, es difícil argumentar que las feministas seamos vengativas por defender la igualdad de los sexos, puritanas por defender la dignidad de las mujeres, proteccionistas por desear leyes que garanticen derechos y revanchistas por no querer vivir atrapadas en las redes patriarcales.
Alicia Miyares es autora del libro Democracia feminista (Cátedra, 2003).
Hola, os dejo un artículo que viene en la edición impresa de El País. Y me gustaría que dieráis opiniones sobre el mismo.
En cuanto al artículo, como sucede muchas veces en los medios de información, los titulares no responden exactamente al contenido.
En realidad, la propuesta del PSOE a la que sevalude fue aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos, por lo que el titular debería ser: El Congreso emplaza a la selección de fútbol a condenar la prostitución en el Mundial
pero está escrito lo que sigue:
El PSOE emplaza a la selección de fútbol a condenar la prostitución en el Mundial, El Congreso reclama medidas para romper la ecuación entre el deporte y el sexo de pago
CAMILO VALDECANTOS, Madrid
El anuncio de que la prostitución a gran escala se instalará en “auténticos híper del sexo” en el Mundial de fútbol de Alemania consiguió ayer que el Congreso se mostrase unánime al pedir al Gobierno que traslade a la Federación Española de Fútbol la exigencia de “romper la ecuación” “entre la prostitución y el fútbol”. Ramón Jáuregui, en nombre de los socialistas defendió la propuesta y pidió al seleccionador nacional, Luis Aragonés, y al capitán Raúl González, que “digan bien alto y bien fuerte que comprar sexo no es un deporte”.
Jáuregui utilizó un tono “vibrante”, según el portavoz del PNV, Emilio Olabarría, para poner coto al espectáculo que se avecina. En Alemania la prostitución está legalizada y, según afirmó el diputado socialista, “un complejo sexual de 3.000 metros cuadrados llamado Eros Center ha sido ya construido en las proximidades del Estadio Olímpico de Berlín. Lo mismo ha ocurrido en Colonia, en Dortmund y en varias ciudades alemanas”.
Jáuregui aseguró que quería denunciar “la invasión masiva de la prostitución por un mercado indecente que mezcla el proselitismo y la explotación humana, que ofrece sexo al por mayor junto al estadio. Cientos de cabinas funcionales e higiénicas y cientos de mujeres a elegir, como en las estanterías de un supermercado, grandes híper del sexo para todos”.
Según el diputado socialista “cerca de 50.000 mujeres han sido ya contratadas en los países pobres del este de Europa” para ejercer esta “prostitución masiva” en los mundiales de fútbol. “Muchas creen que serán camareras o limpiadoras de habitación de hotel, pero acabarán en Artenis, en el Eros-center de Berlín o en cualquier tugurio de luces rojas”.
Jáuregui concluyó que quería pedir al “seleccionador nacional y al capitán de la selección española que digan bien alto y bien fuerte que comprar sexo no es un deporte; que fútbol, sí, pero prostitución, no”.
La diputada popular María Jesús Sainz se adhirió a la propuesta, pero sin olvidarse de criticar al Gobierno por el hecho de que tenga que ser el Grupo Parlamentario Socialista el que le pida que ratifique el convenio del Consejo de Europa de mayo de 2005 contra la trata de seres humanos. Sainz añadió: “Las perdedoras del campeonato serán muchas mujeres, muchas niñas, que serán explotadas en la industria del sexo”.
Precisamente el Consejo de Europa, el organismo que vela por los derechos humanos en el continente, ha pedido a la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) que condene el tráfico de mujeres en las ciudades donde se celebra el campeonato, entre el 9 de junio y el 9 de julio próximos.
La proposición no de ley fue aprobada por unanimidad, con 312 votos y dos abstenciones, aparentemente por error, después de que el PSOE aceptase enmiendas del PP, CiU e Izquierda Verde. El texto pide además que el Gobierno elabore un informe sobre sus actuaciones sobre prostitución.
Esta acción puede inscribirse en la campaña que hace tiempo se está llevando por diferentes asociaciones y medios, y a la que ya se hizo referencia en alguna ocasión:
A modo de resumen os pongo el siguiente texto:
Se estima que alrededor de unos tres millones de seguidores de fútbol – la mayor parte de ellos hombres - acudirán a los diferentes eventos que, con ocasión de la Copa del Mundo, tendrán lugar en 12 ciudades diferentes, y que unas 40.000 mujeres serán “importadas” hacia Alemania desde los países de Europa del Este para “servir sexualmente” a los hombres.
Aquí tenéis un enlace, pero en la red hay muchos más.
¿Qué pensáis? ¿Creéis que tiene sentido este tipo de campañas? ¿Creéis que eso es un problema de cada cual y que las instituciones no deben inmiscuirse?

¿A favor? ¿En contra? ¿Por qué?
En cuanto al artículo, como sucede muchas veces en los medios de información, los titulares no responden exactamente al contenido.
En realidad, la propuesta del PSOE a la que sevalude fue aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos, por lo que el titular debería ser: El Congreso emplaza a la selección de fútbol a condenar la prostitución en el Mundial
pero está escrito lo que sigue:
El PSOE emplaza a la selección de fútbol a condenar la prostitución en el Mundial, El Congreso reclama medidas para romper la ecuación entre el deporte y el sexo de pago
CAMILO VALDECANTOS, Madrid
El anuncio de que la prostitución a gran escala se instalará en “auténticos híper del sexo” en el Mundial de fútbol de Alemania consiguió ayer que el Congreso se mostrase unánime al pedir al Gobierno que traslade a la Federación Española de Fútbol la exigencia de “romper la ecuación” “entre la prostitución y el fútbol”. Ramón Jáuregui, en nombre de los socialistas defendió la propuesta y pidió al seleccionador nacional, Luis Aragonés, y al capitán Raúl González, que “digan bien alto y bien fuerte que comprar sexo no es un deporte”.
Jáuregui utilizó un tono “vibrante”, según el portavoz del PNV, Emilio Olabarría, para poner coto al espectáculo que se avecina. En Alemania la prostitución está legalizada y, según afirmó el diputado socialista, “un complejo sexual de 3.000 metros cuadrados llamado Eros Center ha sido ya construido en las proximidades del Estadio Olímpico de Berlín. Lo mismo ha ocurrido en Colonia, en Dortmund y en varias ciudades alemanas”.
Jáuregui aseguró que quería denunciar “la invasión masiva de la prostitución por un mercado indecente que mezcla el proselitismo y la explotación humana, que ofrece sexo al por mayor junto al estadio. Cientos de cabinas funcionales e higiénicas y cientos de mujeres a elegir, como en las estanterías de un supermercado, grandes híper del sexo para todos”.
Según el diputado socialista “cerca de 50.000 mujeres han sido ya contratadas en los países pobres del este de Europa” para ejercer esta “prostitución masiva” en los mundiales de fútbol. “Muchas creen que serán camareras o limpiadoras de habitación de hotel, pero acabarán en Artenis, en el Eros-center de Berlín o en cualquier tugurio de luces rojas”.
Jáuregui concluyó que quería pedir al “seleccionador nacional y al capitán de la selección española que digan bien alto y bien fuerte que comprar sexo no es un deporte; que fútbol, sí, pero prostitución, no”.
La diputada popular María Jesús Sainz se adhirió a la propuesta, pero sin olvidarse de criticar al Gobierno por el hecho de que tenga que ser el Grupo Parlamentario Socialista el que le pida que ratifique el convenio del Consejo de Europa de mayo de 2005 contra la trata de seres humanos. Sainz añadió: “Las perdedoras del campeonato serán muchas mujeres, muchas niñas, que serán explotadas en la industria del sexo”.
Precisamente el Consejo de Europa, el organismo que vela por los derechos humanos en el continente, ha pedido a la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) que condene el tráfico de mujeres en las ciudades donde se celebra el campeonato, entre el 9 de junio y el 9 de julio próximos.
La proposición no de ley fue aprobada por unanimidad, con 312 votos y dos abstenciones, aparentemente por error, después de que el PSOE aceptase enmiendas del PP, CiU e Izquierda Verde. El texto pide además que el Gobierno elabore un informe sobre sus actuaciones sobre prostitución.
Esta acción puede inscribirse en la campaña que hace tiempo se está llevando por diferentes asociaciones y medios, y a la que ya se hizo referencia en alguna ocasión:
Comprar sexo no es un deporte
como os digo, es una campaña a la que se han adherido múltiples instituciones. A modo de resumen os pongo el siguiente texto:
Se estima que alrededor de unos tres millones de seguidores de fútbol – la mayor parte de ellos hombres - acudirán a los diferentes eventos que, con ocasión de la Copa del Mundo, tendrán lugar en 12 ciudades diferentes, y que unas 40.000 mujeres serán “importadas” hacia Alemania desde los países de Europa del Este para “servir sexualmente” a los hombres.
Aquí tenéis un enlace, pero en la red hay muchos más.
¿A favor? ¿En contra? ¿Por qué?
A ver, a bote pronto...
La prostitución es el oficio más viejo del mundo. Creo que el sexo es la preocupación más antigua del mundo, también. El placer, reservado durante milenios a ellos, ¿no alcanza su máxima expresión en este uso de la mujer como instrumento o mercancía?
Si colegimos que en la prostitución se usa a la mujer como instrumento de placer (o como desahogo o como lo queráis llamar)... ¿por qué es la mujer la principal acusada en este tema? ¿por qué, cuando se habla de medidas contra la prostitución, todas inciden en la mujer y no en el cliente? Vivimos en una sociedad capitalista, señores: hay demanda y hay ofertas... Unos quieren sexo, otras venden su cuerpo... ¿Por qué castigar / regular al que vende, pero no al que compra?
Lo que me hace gracia, además, es que el Congreso en pleno (a cuyos politicos no se les mueve un dedo por el tema) abogue porque no sé quiénes futbolistas hagan una declaración pública sobre que el sexo y el deporte no están unidos (¿no decían eso de que el sexo sin amor es deporte?
). En España, país de futboleros y país donde hasta hace no mucho tiempo la prueba de mayor hombría (y sigue siendo rito de iniciación) era llevar al niño al puticlub, a que conociera a la Charo y se hiciera un hombre... O rito de iniciación entre adolescentes, aunque luego no usen ni abusen.
Primero me prohíben fumar y luego quieren que diga lo que ellos quieren que diga... ¿Perdonen? Algún día me encantaría tener una clase política de la que no me avergonzara (aunque creo que eso va a tardar mucho). ¿Quiénes son ustedes para solicitar que yo, persona individual, rechace en público la prostitución? ¿Me pagan ustedes a mí con dinero público? ¿Soy representante de la ciudadanía? Ah, sí: soy modelo para muchos jóvenes... Pero miren: si un joven elige como modelo al niñato de Raúl, quizá podríamos comenzar a pensar que la modelización de los niños y jóvenes españoles no está bien encauzada desde las escuelas (públicas). Con su pan se lo coman.
En fin: que en lugar de solicitar declaraciones ajenas, me gustaría que, por una vez, se pusieran manos a la obra e:
1.- Investigaran cuántas asociaciones de las que dicen trabajar con prostitutas se embolsan dinero a manos llenas a costa de las mismas prostitutas a las que dice atender e insertar en el mercado laboral. Yo conozco alguna que otra, mantenidas a golpe de subvenciones con dinero público.
2.- Aprobaran alguna ley reguladora de la prostitución: su alta en la Seguridad Social, su centro de trabajo especificado, pluses de riesgo y nocturnidad, etc. etc. etc.
3.- Pusieran más ahínco en ordenarle a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que investigaran las redes de mafias engañosas y carcelarias (porque es una cárcel obligarte a pagar una deuda que nunca acaba).
4.- Hablaran de la prostitución dándole la vuelta a la tortilla: menos putas y más clientes. Se hacen campañas contra la droga: conciencien ustedes a esos señores de que no compren cuerpos. (El resultado obviamente será como el de las campañas contra la droga: una ve los anuncios y le dan ganas de pincharse, de malos que son). Esto es una transacción comercial, señores, y hay en juego dos elementos: uno con poder, el otro sin poder porque es vendido. Ataquen ustedes esa estructura de poder.
Pero ¿que salga Raúl hablando de la prostitución en la tele porque se lo ordenan los politicos? Como dice un buen amigo mío: no acredito.
La prostitución es el oficio más viejo del mundo. Creo que el sexo es la preocupación más antigua del mundo, también. El placer, reservado durante milenios a ellos, ¿no alcanza su máxima expresión en este uso de la mujer como instrumento o mercancía?
Si colegimos que en la prostitución se usa a la mujer como instrumento de placer (o como desahogo o como lo queráis llamar)... ¿por qué es la mujer la principal acusada en este tema? ¿por qué, cuando se habla de medidas contra la prostitución, todas inciden en la mujer y no en el cliente? Vivimos en una sociedad capitalista, señores: hay demanda y hay ofertas... Unos quieren sexo, otras venden su cuerpo... ¿Por qué castigar / regular al que vende, pero no al que compra?
Lo que me hace gracia, además, es que el Congreso en pleno (a cuyos politicos no se les mueve un dedo por el tema) abogue porque no sé quiénes futbolistas hagan una declaración pública sobre que el sexo y el deporte no están unidos (¿no decían eso de que el sexo sin amor es deporte?
Primero me prohíben fumar y luego quieren que diga lo que ellos quieren que diga... ¿Perdonen? Algún día me encantaría tener una clase política de la que no me avergonzara (aunque creo que eso va a tardar mucho). ¿Quiénes son ustedes para solicitar que yo, persona individual, rechace en público la prostitución? ¿Me pagan ustedes a mí con dinero público? ¿Soy representante de la ciudadanía? Ah, sí: soy modelo para muchos jóvenes... Pero miren: si un joven elige como modelo al niñato de Raúl, quizá podríamos comenzar a pensar que la modelización de los niños y jóvenes españoles no está bien encauzada desde las escuelas (públicas). Con su pan se lo coman.
En fin: que en lugar de solicitar declaraciones ajenas, me gustaría que, por una vez, se pusieran manos a la obra e:
1.- Investigaran cuántas asociaciones de las que dicen trabajar con prostitutas se embolsan dinero a manos llenas a costa de las mismas prostitutas a las que dice atender e insertar en el mercado laboral. Yo conozco alguna que otra, mantenidas a golpe de subvenciones con dinero público.
2.- Aprobaran alguna ley reguladora de la prostitución: su alta en la Seguridad Social, su centro de trabajo especificado, pluses de riesgo y nocturnidad, etc. etc. etc.
3.- Pusieran más ahínco en ordenarle a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que investigaran las redes de mafias engañosas y carcelarias (porque es una cárcel obligarte a pagar una deuda que nunca acaba).
4.- Hablaran de la prostitución dándole la vuelta a la tortilla: menos putas y más clientes. Se hacen campañas contra la droga: conciencien ustedes a esos señores de que no compren cuerpos. (El resultado obviamente será como el de las campañas contra la droga: una ve los anuncios y le dan ganas de pincharse, de malos que son). Esto es una transacción comercial, señores, y hay en juego dos elementos: uno con poder, el otro sin poder porque es vendido. Ataquen ustedes esa estructura de poder.
Pero ¿que salga Raúl hablando de la prostitución en la tele porque se lo ordenan los politicos? Como dice un buen amigo mío: no acredito.
Elige en amistad
a esas personas,
que sabes que no te van a dar disgustos
hasta el día de su muerte.
Gloria Fuertes
a esas personas,
que sabes que no te van a dar disgustos
hasta el día de su muerte.
Gloria Fuertes
Sarmale, no sé si ya estarías enterada de la legislación sueca sobre prostitución. Si no es así, debes estar orgullosa pues has clavado las medidas que ese país ha articulado acerca la prostitución. No se nos olvide que Suecia es, en mi opinión y en la de muchos otros, el país más avanzado en materia de derechos sociales. Tienes madera de política. Leéte esto:
Eso de que "cada uno haga con su cuerpo lo que quiera" queda muy bien sobre el papel. El papel lo aguanta todo, dicen. Pero cuando la realidad demuestra que la mayoría de las prostitutas están en el negocio bajo coacciones, amenazas y violencia; cuando la realidad demuestra que los negocios de sexo están indefectiblemente vinculados al tráfico de drogas; entonces, no queda más remedio que tomar medidas drásticas. Obviamente, las medidas del Congreso español no son drásticas, es más, ni siquiera son medidas. Aaay, que fácilmente se lavan las conciencias algunos.
Fuente:http://www.justicewomen.com/cj_sweden_sp.htmlLa trascendental legislación sueca de 1999
En 1999, luego de años de investigación y estudios, Suecia aprobó una ley que: a) penaliza la compra de servicios sexuales y b) despenaliza la venta de dichos servicios. La novedosa lógica detrás de esta legislación se estipula claramente en la literatura del gobierno sobre la ley:
"En Suecia la prostitución es considerada como un aspecto de la violencia masculina contra mujeres, niñas y niños. Es reconocida oficialmente como una forma de explotación de mujeres, niñas y niños, y constituye un problema social significativo... la igualdad de género continuará siendo inalcanzable mientras los hombres compren, vendan y exploten a mujeres, niñas y niños prostituyéndoles".
Además de la estrategia legal de dos vías, un tercer y esencial elemento de la ley sueca sobre la prostitución provee que amplios fondos para servicios sociales integrales sean dirigidos a cualquier prostituta que desee dejar esa ocupación; también provee fondos adicionales para educar al público. Siendo así, la estrategia única de Suecia trata la prostitución como una forma de violencia contra las mujeres, en la cual se penaliza a los hombres que las explotan comprando servicios sexuales, se trata a las prostitutas, en su mayoría, como víctimas que requieren ayuda y se educa al público para contrarrestar el histórico sesgo masculino que por tanto tiempo ha embrutecido el pensamiento acerca de la prostitución. A fin de anclar sólidamente su visión en terreno legal firme, la ley sueca referida a la prostitución fue aprobada como parte de la legislación general de 1999 sobre la violencia contra las mujeres.
En apenas cinco años, Suecia ha disminuido drásticamente la cifra de mujeres dedicadas a las prostitución. En las calles de la ciudad capital, Estocolmo, la cantidad de prostitutas ha sido reducida en dos tercios y la de clientes en un 80 por ciento. En otras grandes ciudades suecas, el comercio sexual en las calles casi ha desaparecido. Y en buena medida también ha ocurrido esto con los famosos burdeles y salas de masaje que proliferaron en el país en las últimas tres décadas del siglo 20, cuando la prostitución era legal.
Eso de que "cada uno haga con su cuerpo lo que quiera" queda muy bien sobre el papel. El papel lo aguanta todo, dicen. Pero cuando la realidad demuestra que la mayoría de las prostitutas están en el negocio bajo coacciones, amenazas y violencia; cuando la realidad demuestra que los negocios de sexo están indefectiblemente vinculados al tráfico de drogas; entonces, no queda más remedio que tomar medidas drásticas. Obviamente, las medidas del Congreso español no son drásticas, es más, ni siquiera son medidas. Aaay, que fácilmente se lavan las conciencias algunos.
Gracias a los dos, Sarmale y Ciruja, por expresar vuestras opiniones.
Este es un tema algo peliagudo, en el que hay muchísima división, incluso entre gentes que suele tener posturas similares ante cierto tipo de temas y que, sin embargo, aquí divergen de manera radical. "Radical", en el sentido de "raíz", de bases en las que sustentar esas opiniones.
Estoy de acuerdo con vosotr@s d@s, Sarmale y Ciruja...
Primero me referiré a Ciruja, porque es más fácil:
Estoy absolutamente de acuerdo con lo que él ha posteado. Nada que matizar... Total y absolutamente de acuerdo con la solución sueca, y con las reflexiones que luego hace Ciruja sobre la compra-venta corporal...
En cuanto a lo que decía Sarmale...
No has dejado títere con cabeza...No sé si te van a perdonar que le hayas llamado "niñato" a Raúl, porque creo que es un icono de "ciertas" fuerzas vivas, y también de muchos madridistas que admiran su calidad de juego... De esto último, como no soy futbolera, no puedo opinar porque no entiendo ni "jota". De todas formas, una cosa es Raúl y otra la selección... La selección si qué está subvencionada y sí que se le puede exigir ciertas cosas... si es que tales cosas fueran procedentes, claro.
Luego pones 4 puntos. Empezando por los últimos: Puntos 4 y 3, los suscribo sin dudar. Has lanzado un torpedo en toda la línea de flotación, lo que denuncias de que, si todo se reduce a leyes de mercado, por qué ir cotra la "oferta" y no contra la "demanda" y contra los "intermediarios"....pues, efectivamente... No puedo estar más de acuerdo. Sobre todo cuando, además, dicha "oferta" muchas veces es obligada, y la que "ofrece" lo hace contra su voluntad.
En el punto 1 dices algo que me ha sorprendido, y que me gustaría que aclararas un poco más:
En cuanto al punto 2... Pues ahí está lo que a mí me tiene frita, la legalización... En tu caso, como parte de la lógica que utilizas está basada en la ironía ("El placer, reservado durante milenios a ellos, ¿no alcanza su máxima expresión en este uso de la mujer como instrumento o mercancía?"), no estoy segura de que apoyes, o no, la legalización... Ya me dirás. Pero conozco a mucha gente (que quiero, respeto y admiro por otras cosas) que la apoya sin tapujos. Yo, no.
Personalmente, yo no estoy de acuerdo con la legalización... He discutido el tema con algunos de mis intim@s, mis amig@s... Leo las posturas de asociaciones a los que respeto... Y estoy en minoría. Me dan razones de mucho peso, que yo he procurado sopesar liberándome, en lo posible, de prejuicios... Pero sigo estando en contra.
Hay un problema real: las prostitutas... Darles una cobertura, una salida... Yo creo que hay otras opciones, distintas de la de equiparar la prostitución a una profesión "normal", digamos de "cajera de supermercado".
Muchas de las críticas que me hacen (críticas constructivas) van hacia la posible carga de "moralina"de las posturas anti-legalización... Las razones son de este tipo: ¿Por qué vender la vagina, la boca o el recto, por ejemplo, es distinto que vender la mano de obra, o los productos culturales o artísticos, etc...?
En fin... Como voy pilladísima de tiempo, no puedo meterme mucho a expresar mis reflexiones... Si interesa, lo haré. Pero vaya por delante: No se trata tanto de qué vendan o quieran vender las prostitutas, sino de qué "compran" e imponen comprar, de que "toman" los que manejan el cotarro de la prostitución.
Pero, en el fondo, es una cuestión de principios, de los principios en los que yo creo que debe basarse la sociedad. El de que las mujeres no se puedan comprar yo lo veo como una faceta más de un principio fundamental: que los seres humanos no se puedan comprar. Soy antiesclavista, a pesar de que entienda que la mano de obra esclava permitió generar mucha riqueza, que a su vez generó progreso, que a su vez.... Y que, de legalizarse el esclavismo, algunos de los esclavos que todavía persisten vivirían algo mejor, en condiciones menos infrahumanas, con mayores derechos de los que ahora tienen, asistencia social, etc... Pero, así y todo, sigo siendo anti-esclavista. Por razones muy parecidas, soy anti-legalización de la prostitución, soy abolicionista.
Hay otros motivos más prácticos: Las experiencias de Holanda, Australia, etc., nos llevan a pensar que la legalización de la prostitución no sólo no cierra la herida, sino que crea una espiral donde la misma crece exponencialmente.
Quería poneros unos enlaces donde había un estudio muy extenso sobre Australia, pero los he perdido
Os dejo éste, que trata más por encima el tema: aquí
Un saludo a l@s d@s,Ciruja y Sarmale, y a tod@s l@s demás.
Sarmale... Agradecerte la referencia que hiciste al libro de Angeles Caso, "Las olvidadas"... En su momento decidí leerlo, luego me olvidé... Pero ya estoy en ello... Tengo pensado postear algún párrafo del mismo...
Este es un tema algo peliagudo, en el que hay muchísima división, incluso entre gentes que suele tener posturas similares ante cierto tipo de temas y que, sin embargo, aquí divergen de manera radical. "Radical", en el sentido de "raíz", de bases en las que sustentar esas opiniones.
Estoy de acuerdo con vosotr@s d@s, Sarmale y Ciruja...
Primero me referiré a Ciruja, porque es más fácil:
En cuanto a lo que decía Sarmale...
Luego pones 4 puntos. Empezando por los últimos: Puntos 4 y 3, los suscribo sin dudar. Has lanzado un torpedo en toda la línea de flotación, lo que denuncias de que, si todo se reduce a leyes de mercado, por qué ir cotra la "oferta" y no contra la "demanda" y contra los "intermediarios"....pues, efectivamente... No puedo estar más de acuerdo. Sobre todo cuando, además, dicha "oferta" muchas veces es obligada, y la que "ofrece" lo hace contra su voluntad.
En el punto 1 dices algo que me ha sorprendido, y que me gustaría que aclararas un poco más:
¿A qué te refieres? Algo barrunto, pero no lo suficiente.Sarmale escribió:1.- Investigaran cuántas asociaciones de las que dicen trabajar con prostitutas se embolsan dinero a manos llenas a costa de las mismas prostitutas a las que dice atender e insertar en el mercado laboral. Yo conozco alguna que otra, mantenidas a golpe de subvenciones con dinero público.
En cuanto al punto 2... Pues ahí está lo que a mí me tiene frita, la legalización... En tu caso, como parte de la lógica que utilizas está basada en la ironía ("El placer, reservado durante milenios a ellos, ¿no alcanza su máxima expresión en este uso de la mujer como instrumento o mercancía?"), no estoy segura de que apoyes, o no, la legalización... Ya me dirás. Pero conozco a mucha gente (que quiero, respeto y admiro por otras cosas) que la apoya sin tapujos. Yo, no.
Personalmente, yo no estoy de acuerdo con la legalización... He discutido el tema con algunos de mis intim@s, mis amig@s... Leo las posturas de asociaciones a los que respeto... Y estoy en minoría. Me dan razones de mucho peso, que yo he procurado sopesar liberándome, en lo posible, de prejuicios... Pero sigo estando en contra.
Hay un problema real: las prostitutas... Darles una cobertura, una salida... Yo creo que hay otras opciones, distintas de la de equiparar la prostitución a una profesión "normal", digamos de "cajera de supermercado".
Muchas de las críticas que me hacen (críticas constructivas) van hacia la posible carga de "moralina"de las posturas anti-legalización... Las razones son de este tipo: ¿Por qué vender la vagina, la boca o el recto, por ejemplo, es distinto que vender la mano de obra, o los productos culturales o artísticos, etc...?
En fin... Como voy pilladísima de tiempo, no puedo meterme mucho a expresar mis reflexiones... Si interesa, lo haré. Pero vaya por delante: No se trata tanto de qué vendan o quieran vender las prostitutas, sino de qué "compran" e imponen comprar, de que "toman" los que manejan el cotarro de la prostitución.
Pero, en el fondo, es una cuestión de principios, de los principios en los que yo creo que debe basarse la sociedad. El de que las mujeres no se puedan comprar yo lo veo como una faceta más de un principio fundamental: que los seres humanos no se puedan comprar. Soy antiesclavista, a pesar de que entienda que la mano de obra esclava permitió generar mucha riqueza, que a su vez generó progreso, que a su vez.... Y que, de legalizarse el esclavismo, algunos de los esclavos que todavía persisten vivirían algo mejor, en condiciones menos infrahumanas, con mayores derechos de los que ahora tienen, asistencia social, etc... Pero, así y todo, sigo siendo anti-esclavista. Por razones muy parecidas, soy anti-legalización de la prostitución, soy abolicionista.
Hay otros motivos más prácticos: Las experiencias de Holanda, Australia, etc., nos llevan a pensar que la legalización de la prostitución no sólo no cierra la herida, sino que crea una espiral donde la misma crece exponencialmente.
Quería poneros unos enlaces donde había un estudio muy extenso sobre Australia, pero los he perdido
Un saludo a l@s d@s,Ciruja y Sarmale, y a tod@s l@s demás.
Sarmale... Agradecerte la referencia que hiciste al libro de Angeles Caso, "Las olvidadas"... En su momento decidí leerlo, luego me olvidé... Pero ya estoy en ello... Tengo pensado postear algún párrafo del mismo...
Por partes:
1.- Dudo mucho que en este foro me distinga por mi popularidad, así que...
Vale: a la selección se le pueden exigir ciertas cosas. Pero dudo mucho que quien está decidido a comprar los servicios de una prostituta vaya a hacer caso de quienes le digan que no lo hagan, sean futbolistas o no lo sean.
2.- Lo de las asociaciones... Pues es simple. No se trata sólo de las que trabajan con prostitutas, sino de las que trabajan en el Tercer Mundo, con drogadictos y demás... pero me refería a las de prostitutas porque conozco al menos a un par que reciben subvenciones de Ayuntamientos y Gobiernos autonómicos que se embolsan ellos solitos: es muy fácil inventarse memorias, falsificar facturas y demás. Vamos: que en ciertas ciudades se crean asociaciones cuando llega el tiempo de solicitar la subvención, aunque luego esas asociaciones estén muertas y bien muertas.
3.- ¿Legalización o abolición?
Ufff.
Hay gente que no podría tener sexo si no es pagando. ¿No has oído nunca esa frase, Tuppence? A lo que se le responde: "Que se masturben". A lo que contestan: "Es que no es lo mismo"... Nos ha jodío: tampoco es lo mismo echar un polvo con una persona de la que estás enamorada hasta los tuétanos y que, en cuanto te roza, te acelera, que un aquí te pillo aquí te mato de uno que acabas de conocer en un bar... Puestos a hablar de calidades... El "no es lo mismo" y el "pobrecito, que si no paga no tiene sexo y tampoco le vas a dejar sin él, que es una necesidad fisiológica intrínseca del ser humano como el comer" son dos de las razones fundamentales de la "defensa" de la prostitución. Para mí, se caen por su propio sexo. Yo estoy más bien con el grupo de los que piensan que quien compra lo hace por morbo, por el placer de lo prohibido, por la marginalidad de ciertas prácticas, etc. De todos modos, y por una vez, las causas no me importan: lo que me interesa es el resultado: virginidades que se pagan a precio de oro, reconstrucciones de himenes varias, ejercicio de poder del macho sobre la hembra (uno de tantos, en definitiva), mafias, mujeres engañadas, niñas vendidas y compradas. Sí: también hay prostitución masculina, vale. Pero en esto las mujeres somos mayoría...
Mi pretensión fundamental sería que no existiera la prostitución y que no hubiera existido nunca. Y aún más: que dejara de existir en cualquiera de sus variantes (corporal, que es de la que estamos hablando; pero también ética o laboral). Por las mismas razones que aduce Tuppence. Y porque me da asco, pero eso tiene que ver más con mis tripas que con una idea razonada (aclaro que yo, razonar, no razono mucho).
Pero, como me temo que el abolicionismo va a tardar, porque yo además querría que llegara no por leyes prohibicionistas sino por toma de conciencia individual de todos los hombres y mujeres del mundo, sí que estoy por la legalización.
Explico esto, que no está apoyado en ningún estudio sino en tripas propias también: como en el tema de las drogas, también marginal, pienso que las prohibiciones atraen. Es decir, que una cosa es que por ley se prohíba matar y otra que se prohíba la prostitución o la heroína. Por eso también pienso que, en lugar de atacar a la prostituta, se penalice al cliente. Por todo lo que implica comprar un rato de cama con una mujer.
Aun así, como tengo en cuenta que lo de la abolición va a tardar en llegar, pues abogo por, mientras tanto, una regularización del submundo de la prostitución. Es decir, fuera calle (no por la gilipollez esa de que la gente no vea a las putas en la puerta de su casa, sino por la marginalidad que trae consigo la calle); bienvenidos locales, con sus medidas higiénicas, sus revisiones de salud periódicas, sus pruebas de SIDA, su regulación contractual en regla de alquiler de habitaciones y espacios no abusiva... Sus situaciones en regla en el caso de inmigrantes: esas cosas que por lo menos ofrecerían ciertas garantías (no todas, ya lo sé) de que no están en manos de mafia alguna... (sí: sino de empresarios cabrones sin escrúpulos: pero que levante la mano quien no lo haya estado alguna vez... -y esto es una frivolidad para que os traguéis con más alegría este tocho-.
En definitiva, y para esto tanto rollo: que la legalización de las condiciones en las que se ejerce la prostitución podría ser un punto de partida para el abolicionismo... Pero, para lo del abolicionismo, primero habrían de acabar todas las estructuras de poder que someten a la mujer al hombre. Y eso, me temo, no lo veré, ni lo verán los hijos de mis amigos ni sus nietos...
1.- Dudo mucho que en este foro me distinga por mi popularidad, así que...
2.- Lo de las asociaciones... Pues es simple. No se trata sólo de las que trabajan con prostitutas, sino de las que trabajan en el Tercer Mundo, con drogadictos y demás... pero me refería a las de prostitutas porque conozco al menos a un par que reciben subvenciones de Ayuntamientos y Gobiernos autonómicos que se embolsan ellos solitos: es muy fácil inventarse memorias, falsificar facturas y demás. Vamos: que en ciertas ciudades se crean asociaciones cuando llega el tiempo de solicitar la subvención, aunque luego esas asociaciones estén muertas y bien muertas.
3.- ¿Legalización o abolición?
Ufff.
Hay gente que no podría tener sexo si no es pagando. ¿No has oído nunca esa frase, Tuppence? A lo que se le responde: "Que se masturben". A lo que contestan: "Es que no es lo mismo"... Nos ha jodío: tampoco es lo mismo echar un polvo con una persona de la que estás enamorada hasta los tuétanos y que, en cuanto te roza, te acelera, que un aquí te pillo aquí te mato de uno que acabas de conocer en un bar... Puestos a hablar de calidades... El "no es lo mismo" y el "pobrecito, que si no paga no tiene sexo y tampoco le vas a dejar sin él, que es una necesidad fisiológica intrínseca del ser humano como el comer" son dos de las razones fundamentales de la "defensa" de la prostitución. Para mí, se caen por su propio sexo. Yo estoy más bien con el grupo de los que piensan que quien compra lo hace por morbo, por el placer de lo prohibido, por la marginalidad de ciertas prácticas, etc. De todos modos, y por una vez, las causas no me importan: lo que me interesa es el resultado: virginidades que se pagan a precio de oro, reconstrucciones de himenes varias, ejercicio de poder del macho sobre la hembra (uno de tantos, en definitiva), mafias, mujeres engañadas, niñas vendidas y compradas. Sí: también hay prostitución masculina, vale. Pero en esto las mujeres somos mayoría...
Mi pretensión fundamental sería que no existiera la prostitución y que no hubiera existido nunca. Y aún más: que dejara de existir en cualquiera de sus variantes (corporal, que es de la que estamos hablando; pero también ética o laboral). Por las mismas razones que aduce Tuppence. Y porque me da asco, pero eso tiene que ver más con mis tripas que con una idea razonada (aclaro que yo, razonar, no razono mucho).
Pero, como me temo que el abolicionismo va a tardar, porque yo además querría que llegara no por leyes prohibicionistas sino por toma de conciencia individual de todos los hombres y mujeres del mundo, sí que estoy por la legalización.
Explico esto, que no está apoyado en ningún estudio sino en tripas propias también: como en el tema de las drogas, también marginal, pienso que las prohibiciones atraen. Es decir, que una cosa es que por ley se prohíba matar y otra que se prohíba la prostitución o la heroína. Por eso también pienso que, en lugar de atacar a la prostituta, se penalice al cliente. Por todo lo que implica comprar un rato de cama con una mujer.
Aun así, como tengo en cuenta que lo de la abolición va a tardar en llegar, pues abogo por, mientras tanto, una regularización del submundo de la prostitución. Es decir, fuera calle (no por la gilipollez esa de que la gente no vea a las putas en la puerta de su casa, sino por la marginalidad que trae consigo la calle); bienvenidos locales, con sus medidas higiénicas, sus revisiones de salud periódicas, sus pruebas de SIDA, su regulación contractual en regla de alquiler de habitaciones y espacios no abusiva... Sus situaciones en regla en el caso de inmigrantes: esas cosas que por lo menos ofrecerían ciertas garantías (no todas, ya lo sé) de que no están en manos de mafia alguna... (sí: sino de empresarios cabrones sin escrúpulos: pero que levante la mano quien no lo haya estado alguna vez... -y esto es una frivolidad para que os traguéis con más alegría este tocho-.
En definitiva, y para esto tanto rollo: que la legalización de las condiciones en las que se ejerce la prostitución podría ser un punto de partida para el abolicionismo... Pero, para lo del abolicionismo, primero habrían de acabar todas las estructuras de poder que someten a la mujer al hombre. Y eso, me temo, no lo veré, ni lo verán los hijos de mis amigos ni sus nietos...
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a esas personas,
que sabes que no te van a dar disgustos
hasta el día de su muerte.
Gloria Fuertes
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Fuente.Xavier Sala-i-Martín en La Vanguardia escribió:Legalizando la Prostitución
Empecemos el año 2005 con alegría: hablemos de sexo. Visualicen los cuerpos desnudos de un hombre y una mujer moviéndose al unísono y disfrutándose mutuamente. De repente él, acercándose a la cima del placer supremo, pone cara de japonés y chilla hasta la extenuación. Hasta aquí, todo normal. Nada condenable. Él se levanta, se viste y, antes de despedirse, coge la cartera y paga con euros el precio que habían acordado antes de entrar en la habitación. Ahora sí: una gran parte de nuestra sociedad encuentra el acto reprobable. El sexo, por más exuberante que sea, no es condenable si es consentido. Lo censurable es que haya… ¡intercambio de dinero!
La derecha puritana desaprueba la prostitución por ser moralmente intolerable (lo que si es tolerable, curiosamente, es que una mujer se case por dinero: eso indica que a la derecha le molestan los mercados spot y no la compraventa de sexo con contratos a largo plazo: un fenómeno digno de estudio desde el punto de vista moral). La izquierda populista, por su lado, defiende la libertad de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo cuando se trata del derecho a abortar. En una curiosa demostración de esquizofrenia intelectual, sin embargo, la misma izquierda condena la libertad de la mujer a decidir sobre su cuerpo a la hora de prostituirse porque, argumentan, las prostitutas son mujeres explotadas y engañadas por mafias que las obligan a vender sus cuerpos en contra de su voluntad.
El fenómeno de la prostitución está en el centro del debate de la inmigración debido a la reciente ola de chicas extranjeras –sobre todo provenientes de la Europa del Este y de América Latina– que ha llenado los prostíbulos de la Unión Europea. Y es que para ganar dinero en el mundo del sexo, no sólo no hace falta hablar muy bien el lenguaje local sino que, además, el exotismo que conlleva el ser de otro país puede tener un atractivo adicional. La facilidad de emigrar, pues, permite que miles de muchachas que cobrarían miserias en las fábricas de sus países de origen, acaben prostituyéndose en el extranjero.
En el centro del debate está la pregunta: ¿debería ser ilegal la prostitución? Los argumentos pseudo-morales de la derecha religiosa son tan inaceptables a la hora de regular conductas sexuales como lo son para regular cualquier otra actividad humana. Por lo que se refiere a los argumentos de la izquierda, es cierto que si esas chicas fueran ricas no se dedicarían a la prostitución en un país foráneo. Pero eso no quiere decir que se vean obligadas a prostituirse. O al menos, se ven tan obligadas como las emigrantes que trabajan de mujeres de la limpieza que también preferirían ser ricas para no tener que limpiar calzoncillos ajenos en un país extranjero. Y no veo que nadie quiera ilegalizar a las trabajadoras del hogar simplemente porque las mujeres que se ven obligadas a realizar esas tareas desearían no tener que hacerlas.
Dicho eso, es cierto que algunas chicas han venido engañadas por bandas de mafiosos que las obligan a prostituirse durante un tiempo antes de volver a su país. Este, sin embargo, no es un buen argumento para ilegalizar el comercio de sexo. Primero, porque las mujeres esclavizadas son una minoría: la mayor parte de ellas viene a los países ricos sabiendo exactamente lo que van a hacer y entendiendo que la cantidad de dinero que van a ganar alquilando su sexo es muy superior al que ganarían alquilando cualquier otra parte de su cuerpo. Segundo, porque el problema del tráfico de personas no se soluciona ilegalizando la prostitución sino persiguiendo a los abusadores. Y es que de mafias que intentan esclavizar a ciudadanos extranjeros hay en todos los sectores. Por ejemplo, se han descubierto bandas que trafican con ciudadanos chinos que son obligados a trabajar en condiciones de semiesclavitud en restaurantes de Barcelona. La solución a ese problema no es, lógicamente, la ilegalización de los restaurantes chinos.
Existen dos poderosas razones adicionales para legalizar la prostitución. La primera es que se trata de una actividad que extiende enfermedades de transmisión sexual. Del mismo modo que el estado crea instituciones de control sanitario en hospitales o restaurantes, el gobierno debería garantizar la sanidad en los mercados de sexo. Para ello, hay que obligar a las trabajadoras a pasar controles sanitarios de manera regular. Note el lector que no se puede obligar a ninguna trabajadora a pasar ningún control si antes no se la reconoce legalmente.
La segunda razón es que la prostitución mueve ingentes cantidades de dinero. Dado que las actividades ilegales no pagan impuestos, el negocio del sexo no cotizará a hacienda mientras viva en las tinieblas de la legalidad. No tiene sentido (es más: es injusto) que el señor que gasta 100 euros en una comida pague el 16% de IVA y el que se los gasta en señoras de alterne no contribuya ni un céntimo. No tiene sentido que el propietario de un colmado legal cotice una parte de lo que gana mientras el chulo no paga nada. No tiene sentido que a la taquillera del cine le retengan una parte de su salario y que las prostitutas que ganan diez veces más (y que utilizan el sistema sanitario con mucha mayor frecuencia) no coticen nada.
Las sociedades modernas no deben, no pueden, sucumbir ni ante la moralina de las derechas ni ante la esquizofrenia de las izquierdas. Deben solucionar los problemas asociados al mercado del sexo de la manera inteligente, de la manera liberal: legalizando la prostitución.
No creo que deba lealtad a ninguno de los dos bandos.
Ultima edición por bluegardenia el Mie 24 Ene, 2007 4:17 pm, editado 14 veces
Ultima edición por bluegardenia el Mie 24 Ene, 2007 4:17 pm, editado 14 veces
bscout, muchas gracias por traer ese artículo porque me va a dar la oportunidad de explayarme.
Vamos a ver. ¿Es tan difícil comprender que el ESTADO, es decir, el DERECHO, no debe legalizar la compraventa de seres humanos porque ello supondría un atentado mismo contra sus propios fines? Qué bonito, ¿verdad?, las sociedades se organizan en Estados precisamente para asegurarse unos derechos intocables, p.ej. la dignidad personal, y luego resulta que es el propio Estado quien traiciona a sus fines, es el propio Derecho el que sanciona (léase como legaliza) el intercambio comercial de seres humanos. No me jodas, hombre, defender eso es no haber entendido nada.
Coño, la cuestión no es izquierdas vs derechas. La cuestión es el PROGRESO de la humanidad contra la INVOLUCIÓN de la misma.
Quizá, en el sustrato de mi opinión, se encuentre el hecho de haber vivido durante 3 años en Castelldefels, muy cerca de la casa de meretrices más grande de España, y contemplar el espectáculo tan degradante que allí se producía. Degradante, esa es la palabra.
Hala, me he despachao a gusto. Perdón por las mayúsculas, pero las entiendo necesarias.
Ah! y perdón de antemano si he ofendido a alguien. De verdad que no es mi intención.
Vamos a ver. ¿Es tan difícil comprender que el ESTADO, es decir, el DERECHO, no debe legalizar la compraventa de seres humanos porque ello supondría un atentado mismo contra sus propios fines? Qué bonito, ¿verdad?, las sociedades se organizan en Estados precisamente para asegurarse unos derechos intocables, p.ej. la dignidad personal, y luego resulta que es el propio Estado quien traiciona a sus fines, es el propio Derecho el que sanciona (léase como legaliza) el intercambio comercial de seres humanos. No me jodas, hombre, defender eso es no haber entendido nada.
Coño, la cuestión no es izquierdas vs derechas. La cuestión es el PROGRESO de la humanidad contra la INVOLUCIÓN de la misma.
Quizá, en el sustrato de mi opinión, se encuentre el hecho de haber vivido durante 3 años en Castelldefels, muy cerca de la casa de meretrices más grande de España, y contemplar el espectáculo tan degradante que allí se producía. Degradante, esa es la palabra.
Hala, me he despachao a gusto. Perdón por las mayúsculas, pero las entiendo necesarias.
Ah! y perdón de antemano si he ofendido a alguien. De verdad que no es mi intención.
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De nada ciruja. 
Yo solo quería compartir ese artículo que agrega otra dimensión al debate (no estoy de acuerdo con varias cosas que se dicen, sobre todo la dicotomía izquierda-derecha).
Sobre la función normativa del estado (el deber ser) cada uno tiene su opinión y visión y eso es algo tan debatido que personas que vivimos experiencias tan diferentes como los que estamos en este foro difícilmente llegemos a un concenso; a esta altura todos ya conocemos los argumentos de los que tienen una postura diferente a la nuestra, así que si pensaramos que los argumentos de los demás son mejores que los nuestros creo que ya hubieramos cambiado de punto de vista al respecto.
Mi idea es básicamente la de Locke, Stuart Mill (ver la definición de libertad de éste para ver de que hablo) y Spencer, obviamente no soy contractualista (aborrezco a Rousseau), así que acá implícitamente dí mi opinión sobre el tema.
Yo solo quería compartir ese artículo que agrega otra dimensión al debate (no estoy de acuerdo con varias cosas que se dicen, sobre todo la dicotomía izquierda-derecha).
Sobre la función normativa del estado (el deber ser) cada uno tiene su opinión y visión y eso es algo tan debatido que personas que vivimos experiencias tan diferentes como los que estamos en este foro difícilmente llegemos a un concenso; a esta altura todos ya conocemos los argumentos de los que tienen una postura diferente a la nuestra, así que si pensaramos que los argumentos de los demás son mejores que los nuestros creo que ya hubieramos cambiado de punto de vista al respecto.
Mi idea es básicamente la de Locke, Stuart Mill (ver la definición de libertad de éste para ver de que hablo) y Spencer, obviamente no soy contractualista (aborrezco a Rousseau), así que acá implícitamente dí mi opinión sobre el tema.
Si algunos dicen que hay que legalizar la prostitución, surge la pregunta:
¿Es la prostitución un empleo como cualquier otro y que merezca por tanto el mismo tratamiento legal que cualquier otro empleo?
¿De verdad el rechazo que hay en la sociedad a la prostitución es algo -como dice demagogicamente Xavier Sala i Martín (un neoliberal)- atribuible a una conducta moral propia de la derecha conservadora? ¿o el tema es más complejo?:
Si la prostitución es un empleo como cualquier otro, como ser bombero, ingeniero o basurero pues teoricamente lo podría realizar cualquier persona. En la oficina de empleo hay situaciones legales en las que no puedes rechazar el empleo que te ofrece la oficina. ¿Y si te tocara prostituirte sencillamente porque legal y economicamente estuviera considerado como "un empleo igual que cualquier otro"?
La respuesta a esta pregunta nos muestra cómo no se puede englobar todo con la palabra "empleo" como pretende Xavier Sala i Martín para así asimilarlo a esa ideología economico-política que defiende.
¿Es la prostitución un empleo como cualquier otro y que merezca por tanto el mismo tratamiento legal que cualquier otro empleo?
¿De verdad el rechazo que hay en la sociedad a la prostitución es algo -como dice demagogicamente Xavier Sala i Martín (un neoliberal)- atribuible a una conducta moral propia de la derecha conservadora? ¿o el tema es más complejo?:
Si la prostitución es un empleo como cualquier otro, como ser bombero, ingeniero o basurero pues teoricamente lo podría realizar cualquier persona. En la oficina de empleo hay situaciones legales en las que no puedes rechazar el empleo que te ofrece la oficina. ¿Y si te tocara prostituirte sencillamente porque legal y economicamente estuviera considerado como "un empleo igual que cualquier otro"?
La respuesta a esta pregunta nos muestra cómo no se puede englobar todo con la palabra "empleo" como pretende Xavier Sala i Martín para así asimilarlo a esa ideología economico-política que defiende.
Última edición por koki el Vie 19 May, 2006 19:52, editado 1 vez en total.
punto 1:
:pinocho: Sarmale escribió:1.- Dudo mucho que en este foro me distinga por mi popularidad...
Punto 2: Aclarado. Me doy por enterada.
Punto 3:
Pues en cuanto a lo que dices en tu punto 3, párrafos 2 y 5 y 6 (el ufff no cuenta), lo entiendo, pero no lo comparto por las razones que ya apunté en post anteriores. Volveremos sobre el tema, supongo.
Bscout:
Posteas un artículo de Xavier Sala.
En este hilo se han citado ya a muchos grandes hombres y hemos traído a casi todos los pensadores de occidente y a parte de los de oriente (creo que de los pocos que no se han citado han sido Kierkegaard y, sorprendentemente, dada nuestra idiosincrasia, Ortega y Gasset), así que pongo una pequeña reseña de Sala i Martin, para que sepamos situarlo debidamente en el elenco intelectual en el que nos movemos y así podamos juzgar un poco mejor sus reflexiones. (Las negritas son de mi cosecha, para facilitar la identificación):
En cuanto al artículo que posteas, tiene un tono tan de “joie vivre”, tan optimista, tan festivo, que al principio pensé que era un poco de coña, que empezaba admitiendo como cierto justo lo contrario de lo que pensaba, para darle el hachazo definitivo al final. Luego, pensé que probablemente no, que lo que decía lo debía decir en serio. ¿O no?Entre los economistas nacidos en el Estado español, su nombre ha sido el más citado en las revistas especializadas internacionales durante la última década. Xavier Sala i Martin es una de las máximas autoridades mundiales en cuestiones de desarrollo y crecimiento económico. Su obra Economic Growth, escrita conjuntamente con Robert J. Barro, es el libro de texto sobre el tema más utilizado en el mundo. Su enfoque es muy empírico y abordando los efectos de la tecnología, la difusión tecnológica y la convergencia entre economías. Es lo que suele llamarse "un neoliberal" aunque él preferiría llamarse a sí mismo simplemente "neoclásico".
Es economista consultor del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial y de los gobiernos de varios países en desarrollo.
Tiene publicados también interesantes artículos sobre capital humano, economía internacional y macroeconomía.
En todo caso, reconoced que el primer párrafo puede llevar a la confusión al más pintado:

Porque el artículo de Xavier Sala comienza así (los subrayados son míos):
Legalizando la Prostitución
Empecemos el año 2005 con alegría: hablemos de sexo. Visualicen los cuerpos desnudos de un hombre y una mujer moviéndose al unísono y disfrutándose mutuamente. De repente él, acercándose a la cima del placer supremo, pone cara de japonés y chilla hasta la extenuación. Hasta aquí, todo normal. Nada condenable. Él se levanta, se viste y, antes de despedirse, coge la cartera y paga con euros el precio que habían acordado antes de entrar en la habitación. Ahora sí: una gran parte de nuestra sociedad encuentra el acto reprobable. El sexo, por más exuberante que sea, no es condenable si es consentido. Lo censurable es que haya… ¡intercambio de dinero!
[img]http:39:40]http://2ni2.com/emoticon/amor/gif_te_quiero.gif[/img], aquí los terceros sobran. La regla de oro en estos casos es no molestar.Pero yo tengo que entendido que, cuando se habla de la prostitución, no se habla exactamente de ese sexo mutuamente disfrutado, haya dinero por medio o no lo haya.
Con ciruja, por lo que observo, sigo coincidiendo.
Esta una niña (o un niño) en una Comisaría, y el policía de turno le enseña un libro de fotos:
—¿Conoces a alguno de estos hombres? — pregunta ásperamente el poli.
—No, no. — dice la niña asustada.
—Esto… ¿Y te gustaría conocerlos? —sugiere el poli.
- Jacob
- Exprópiese
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- Ubicación: Where no one has gone before!
Hola, solo un par de cosas.
Lo que no quiere decir que los que se dedican a esto último no trafiquen además con droga. Simplemente quiero señalar que son 2 cosas muy diferentes, y se le hace un flaco favor tanto a un tema como a otro juzgándolos moralmente por el mismo rasero.
Y una pregunta: ¿qué es lo que condenamos exactamente, el ejercicio de la prostitución (mayoritariamente femenina pero también masculina) o el ejercicio de la prostitución bajo coacción, amenaza, como forma de sobrevivir a la pobreza, etc...?
En mi caso condeno lo segundo, lo que me lleva a lo siguiente, ¿pretender erradicar una actividad (entendiendo que realmente y en primer lugar lo que se debe tratar de erradicar son las causas de esa actividad (pobreza)) nos impide regularla?
Mi respuesta es que no.
Siempre ha sido este un tema que mi juicio (capacidad de juzgar) nunca ha sabido tratar, así que poco más puedo decir.
Un saludo.
No estoy en absoluto de acuerdo con esto. Lo poco que sé del tema me lleva a pensar que los principales suministradores de droga, los que más droga introducen en el mercado, no se dedican además a la trata de blancas.ciruja escribió: cuando la realidad demuestra que los negocios de sexo están indefectiblemente vinculados al tráfico de drogas;
Lo que no quiere decir que los que se dedican a esto último no trafiquen además con droga. Simplemente quiero señalar que son 2 cosas muy diferentes, y se le hace un flaco favor tanto a un tema como a otro juzgándolos moralmente por el mismo rasero.
Y una pregunta: ¿qué es lo que condenamos exactamente, el ejercicio de la prostitución (mayoritariamente femenina pero también masculina) o el ejercicio de la prostitución bajo coacción, amenaza, como forma de sobrevivir a la pobreza, etc...?
En mi caso condeno lo segundo, lo que me lleva a lo siguiente, ¿pretender erradicar una actividad (entendiendo que realmente y en primer lugar lo que se debe tratar de erradicar son las causas de esa actividad (pobreza)) nos impide regularla?
Mi respuesta es que no.
Siempre ha sido este un tema que mi juicio (capacidad de juzgar) nunca ha sabido tratar, así que poco más puedo decir.
Un saludo.
- bscout
- Moderador
- Mensajes: 1616
- Registrado: Mar 17 Feb, 2004 01:00
- Ubicación: Más cerca de Alejandría que de Roma.
O sea, para simplificar, prohíbimos la prostitución (porque si no es ese vuestro punto, ¿cuál es?). Perfecto. ¿Las mujeres que se ofrezcan como prostitutas (porque no hay que ser muy clever para concluir que esos servicios se van a seguir ofreciendo) las vamos a meter presas? ¿Hasta dónde llegamos? ¿Les vamos a ofrecer trabajos mejor remunerados o les vamos a decir que se contenten con un trabajo que pague un 70% menos pero que no ha sido vedado por la 'sociedad'? ¿las vamos a capacitar? ¿las vamos a subvencionar?
Hago esas preguntas porque no tengo una respuesta definitiva para ellas y, ante la presunción de que las mujeres que hoy se prostituyen van a estar en una peor situación que la anterior tengo temor a terminar perjudicandolas.
Sobre el 'situarlo debidamente en el elenco intelectual en el que nos movemos y así podamos juzgar un poco mejor sus reflexiones' yo creo que es una suerte (no intencional) de un argumento ad-hominem. Es cierto que sirve para agregarnos información o cultura pero no tiene nada que ver con lo que esa persona diga, ¿no? Creo que las reflexiones merecen ser juzgadas por lo que dicen, no por quien las dice ¿o es que contradeceríamos a Hitler si dijera que el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos?
@ciruja: ¿puedes dar datos y fuentes que respalden tu posición? (la relación entre drogas y prostitución).
Bueno, tengo muchas preguntas y pocas respuestas. Espero que me ayuden.
Edito: Ahora veo el mensaje de Jacob (con el que esto bastante de acuerdo en este punto) y estoy confundido: estamos discutiendo la trata de blancas o la prostitución? Pregutno porque son dos cosas muy diferentes.
Hago esas preguntas porque no tengo una respuesta definitiva para ellas y, ante la presunción de que las mujeres que hoy se prostituyen van a estar en una peor situación que la anterior tengo temor a terminar perjudicandolas.
Sobre el 'situarlo debidamente en el elenco intelectual en el que nos movemos y así podamos juzgar un poco mejor sus reflexiones' yo creo que es una suerte (no intencional) de un argumento ad-hominem. Es cierto que sirve para agregarnos información o cultura pero no tiene nada que ver con lo que esa persona diga, ¿no? Creo que las reflexiones merecen ser juzgadas por lo que dicen, no por quien las dice ¿o es que contradeceríamos a Hitler si dijera que el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos?
@ciruja: ¿puedes dar datos y fuentes que respalden tu posición? (la relación entre drogas y prostitución).
Bueno, tengo muchas preguntas y pocas respuestas. Espero que me ayuden.
Edito: Ahora veo el mensaje de Jacob (con el que esto bastante de acuerdo en este punto) y estoy confundido: estamos discutiendo la trata de blancas o la prostitución? Pregutno porque son dos cosas muy diferentes.
No creo que deba lealtad a ninguno de los dos bandos.
Ultima edición por bluegardenia el Mie 24 Ene, 2007 4:17 pm, editado 14 veces
Ultima edición por bluegardenia el Mie 24 Ene, 2007 4:17 pm, editado 14 veces
El contexto es importantísimo para juzgar una frase porque detrás de ella puede haber razones interesadas.¿no? Creo que las reflexiones merecen ser juzgadas por lo que dicen, no por quien las dice ¿o es que contradeceríamos a Hitler si dijera que el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos?
Tema muy complejo.
Antes que nada y como siempre una experiencia personal, teniendo un amigo de 55 años con leve parálisis cerebral (mentalidad de un niño de 11 años) y ante lo que todos suponeis una necesidad y no un vicio, le he acompañado en varias ocasiones a un prostíbulo.
Volveré a hacerlo.
En otro post se comentaba el éxito sexual, no se si referido a hombres ó mujeres, otorgado a los individuos que no se alejaran del canon de belleza mínimamente exigible (ó con un ferrari, claro).
Querid@s compañer@s, hay personas en este mundo que jamás encontraran una pareja estable ni siquiera una relación sexual esporádica, aparte de abrazarlos, cojerles del hombro y comentarles que sus gonadas no experimentarán nunca el placer para el que han sido diseñadas, ó decirles que existen decenas de variantes de sexo onanista y si no se bastan con ello caigan además en una terrible depresión...¿que podemos hacer? triste ¿no?
¿Podemos encontrar en este mundo suficientes hombres y mujeres que... como la enfermera de johnny cogió su fusil se compadezcan altruistamente?
¿Serias tu (el que ahora lees) capaz de hacer el amor con un amig@-conocid@ por el que no sientas amor, no te gusta e incluso te de asco simplemente por hacerle feliz un día a cambio de nada?
Si la respuesta a esta última pregunta es negativa y la unimos a la penalización de la prostitución (siempre sin distinguir género) estamos entrando en un tema muy grave, mal que me pese bordeando un neo-nazismo, condenando a todo ser humano que no entre en el 80% de la campana de gauss del estandard sexual a la ignominia y desesperación.
Recordad que en 1933 ya se distribuían pasquines en las ciudades alemanas con la siguiente proclama "cada disminuido físico ó psíquico le cuesta al reichtag 60.000 marcos anuales"
En fin...como es tan sumamente complicado voy a seguir pensando mi decisión al respecto.
Buenas noches.
Antes que nada y como siempre una experiencia personal, teniendo un amigo de 55 años con leve parálisis cerebral (mentalidad de un niño de 11 años) y ante lo que todos suponeis una necesidad y no un vicio, le he acompañado en varias ocasiones a un prostíbulo.
Volveré a hacerlo.
En otro post se comentaba el éxito sexual, no se si referido a hombres ó mujeres, otorgado a los individuos que no se alejaran del canon de belleza mínimamente exigible (ó con un ferrari, claro).
Querid@s compañer@s, hay personas en este mundo que jamás encontraran una pareja estable ni siquiera una relación sexual esporádica, aparte de abrazarlos, cojerles del hombro y comentarles que sus gonadas no experimentarán nunca el placer para el que han sido diseñadas, ó decirles que existen decenas de variantes de sexo onanista y si no se bastan con ello caigan además en una terrible depresión...¿que podemos hacer? triste ¿no?
¿Podemos encontrar en este mundo suficientes hombres y mujeres que... como la enfermera de johnny cogió su fusil se compadezcan altruistamente?
¿Serias tu (el que ahora lees) capaz de hacer el amor con un amig@-conocid@ por el que no sientas amor, no te gusta e incluso te de asco simplemente por hacerle feliz un día a cambio de nada?
Si la respuesta a esta última pregunta es negativa y la unimos a la penalización de la prostitución (siempre sin distinguir género) estamos entrando en un tema muy grave, mal que me pese bordeando un neo-nazismo, condenando a todo ser humano que no entre en el 80% de la campana de gauss del estandard sexual a la ignominia y desesperación.
Recordad que en 1933 ya se distribuían pasquines en las ciudades alemanas con la siguiente proclama "cada disminuido físico ó psíquico le cuesta al reichtag 60.000 marcos anuales"
En fin...como es tan sumamente complicado voy a seguir pensando mi decisión al respecto.
Buenas noches.
- bscout
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- Registrado: Mar 17 Feb, 2004 01:00
- Ubicación: Más cerca de Alejandría que de Roma.
Ríos y ríos de tinta escritos acerca de lógica y de teoría de la argumentación, personas extremadamente capaces que han dedicado todo una vida a una de las dos ciencias formales para que alguien proclame, con gran majestuosidad y solemnemente, uno de los más antiguos, comunes y sencillos errores en el razonamiento. Esta vez te has pasado, me hiciste demasiado fácil el trabajo; aunque debo decir, para no faltar a la verdad, que cuando ví tu nick no me esperaba nada muy complicado.koki escribió:El contexto es importantísimo para juzgar una frase porque detrás de ella puede haber razones interesadas.¿no? Creo que las reflexiones merecen ser juzgadas por lo que dicen, no por quien las dice ¿o es que contradeceríamos a Hitler si dijera que el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos?
No creo que deba lealtad a ninguno de los dos bandos.
Ultima edición por bluegardenia el Mie 24 Ene, 2007 4:17 pm, editado 14 veces
Ultima edición por bluegardenia el Mie 24 Ene, 2007 4:17 pm, editado 14 veces