a) Todo lo que se expone en el artículo que aportó Alegre, os guste o no, es una realidad basada en la experiencia, y no solo ideas bienintencionadas. Podría hablar de todas los párrafos y explicar su razón de ser; así como el porqué esas manifestaciones de voluntad tienen algo de lo que las de otras carecen: justicia. Aquél texto dice que el objetivo del feminismo debe ser «acabar con las conductas opresoras y discriminatorias; debe ser conseguir la igualdad entre los seres humanos, no aniquilar a quienes discriminan u oprimen». ¿No es un objetivo legítimo? Esta finalidad, así expresada, será apoyada hasta el máximo. El mantener la «sombra de una duda» sobre el hombre, no ayuda nada para alcanzar los fines perseguidos.
b) Tú defiendes a ultranza las ideas feministas, hasta el punto de sostener que no podemos estar «exentos de sospecha de machismo». ¿Tú piensas que esto es justo? ¿Piensas que es bueno para la defensa de vuestros derechos crear esa sensación? Tu «estribillo» de «defensa a ultranza de los derechos de la mujer» no es incompatible con el mío de «no dañar la situación social del hombre», aunque no case muy bien con eso de mantener la «sospecha». Debes comprender que si muchos entendemos lo que pides, y queremos ayudar a que así sea, también vosotras debéis comprender lo que nosotros alegamos; no te puedo pedir otra cosa, pero tú tampoco me lo puedes pedir a mi, porque si nuestros roles sociales estuvieran a la inversa, actuaríamos exactamente igual: es una inexigibilidad de otra conducta. Si por aquel camino, quienes están dispuestos a dialogar son silenciados y acusados de machismo, ¿piensas que la vía es adecuada para lograr la igualdad? De las preguntas sobre lengua que puse, que eran bienintencionadas, solo las contestó sin molestarse Sarmale, que siempre da la talla; porque no se trataba de poneros en un aprieto, sino de debatir los problemas y analizar posibles soluciones para encontrar la mejor para todos.
c) Si el feminismo busca un objetivo común, y si hay diversos grupos feministas en función de la clasificación que hagamos del concepto (y de esto hablamos en el hilo de «mujer y cine»), las divergencias intergrupales no deberían ser obstáculo para coordinar la consecución del fin. Lo que trato de explicar es que el hecho de que no tengáis las mismas opiniones sobre un aspecto concreto de la situación, no debería suponer un parámetro para sostener una «acusación de machismo» frente a los que defienden las otras ideas (también sostenidas por otras defensoras de derechos de la mujer).
d) Sobre la posición de los que hablan sobre feminismo y «parece que lo defienden», no sé qué decir. ¿A qué valor nos ceñimos para valorarlo? ¿Quién hace más por eliminar la injusticia: quienes asienten dando cabezazos de servilismo (como hizo uno de nuestros políticos), o quiénes se sientan a pensar, escuchar y debatir? Yo creo que el primer caso encierra frivolidad o necedad. No se trata solo de las mujeres, lo que está en miras de reorganizarse es una sociedad por completo.
d) El asunto de la Lengua es sencillo, pero debe conocerse. La lengua está en continuo cambio, pero no lo experimenta a corto plazo, ni está cimentado sobre bases débiles y quebradizas. Responde a un sistema, más complejo de lo que aparenta, forjado a fuerza de años. Por estas razones, el «purismo» en el idioma no puede existir, es utópico; pero esto dista mucho de no hacer las cosas según las reglas del juego. La semántica está construida con base en las mismas reglas de la lingüística, y, como ya dije en otro mensaje, no es más que el resultado de nuestro propio uso. Por más que se dinamite el significado de «prostituta» de la palabra «zorra», lo seguirá teniendo. ¿A quién se pide que no se utilice? ¿A quién se pide que se desmonte? Puedes no usarlo tú, yo o cualquiera de esta página, pero lo cierto es que a pie de calle se continuará gastando; es más, hasta las propias mujeres emplean la palabra «zorra» sin ningún rubor, llamando así a quien consideran oportuno.
Por cierto, que conste que la idea que ha dado Jacob me ha parecido de lo más igualitaria y justa; pero esto, es mi humilde opinión, no un «placet». Aunque creo que el «lema» de tu firma no está bien formulado si tu idea es esta otra; debería ser algo así como: «plataforma para el uso del género femenino para referirse a una colectividad femenina, o con más mujeres que hombres». Fuera de esta sede, no dejéis que la crítica al idioma encubra la ignorancia más atrevida.
Sé que no coincidimos en muchos aspectos, Tuppence, pero tampoco lo pretendo porque no nos perjudica; al contrario, nos puede hacer pensar el porqué de muchas reivindicaciones y llegar a soluciones más o menos acertadas, pero, en todo caso, respetuosas y con sentido común. No hace falta que diga que a mi no se me caen los anillos por rectificar una opinión que estuvo equivocada; aunque sí quiero resaltar que no he visto a nadie que haya rectificado una sola palabra de cualquier cosa que haya escrito. No es que yo sea mejor, pero pongo interés a todo cuanto me dicen, y me preocupo por averiguar las causas y sus efectos; eso sí, salvo que se trate de mera palabrería.
Sobre tu último mensaje de crítica a la RAE, como texto satírico esta bien; pero he de decir que fuera de ahí, no es cierto, porque la mayoría de ejemplos se corresponden con citas de libros o periódicos, que no hacen más que responder a una realidad social, y no a un propósito machista de la Academia.
Puede servir para un hombre y una mujer. El texto pertenece a la revista «Tiempo», de la fecha 1 de diciembre de 1987.«Conocí a un cirujano plástico a quien le conté mi problema» (Tiempo [Col.] 1.12.87)
Es una frase sacada de una novela, y en el contexto seguro que revela, con seriedad, la ternura y el amor de una mujer.«Ella le ayudó a recostarse en un sofá» (Mñz. Molina, Invierno [Esp. 1987]).
Es decir, de la novela «Eran los días largos» de José Asenjo Sedano. Repito: no son ejemplos machistas; son ejemplos obtenidos de la literatura.Yo nunca le conté a mi madre que había visto agonizando [...] al hijo del Ferroviario» (Asenjo Días [Esp. 1982])
Otro ejemplo desde la literatura. Es tan retorcido que es imposible que la RAE haya pensado en comparar el ejemplo de «Le consideraban estúpida» con este otro, porque uno pertenece a la explicación de «leísmo» y el otro al «loísmo». Para el «leísmo», la RAE dice que:«Esto Manuel lo comprendió muy bien» (Gironella Hombres [Esp. 1986])
Y, por cierto, esta frase está incompleta, porque no afirma que la mujer «es» estúpida, sino que aunque se la puede considerar así, no lo es. ¿O no os parece que falta algo para terminar la frase? Hubiera sido peor escribir: «Le consideran inteligente»; porque inmediatamente después vendría un: «pero no lo es»; no así como ocurriría con la frase de la RAE.Y tampoco se admite, en general, cuando el referente es una mujer: «Le consideran estúpida», aunque existen algunos casos en que el leísmo femenino de persona no se considera incorrecto
Pues la cita es del libro « María la noche», de la autora Anacristina Rossi, que es «una de las escritoras costarricenses más reconocidas tanto a nivel nacional como internacional […] Su obra ha sido traducida al francés, inglés y alemán y posee dos Premios Nacionales "Aquileo Echeverría" por sus libros María la noche en 1985 y Limón Blues en 2002 […]Sus libros tratan temas relacionados con la mujer y la conservación de la naturaleza, entre otros afines».«Cristina siempre estaba a mano, salvo cuando se daba una comilona de ratones» (Rossi María [C. Rica 1985])
Esta oración, que no pertenece a ningún libro, tampoco debería ser objeto de crítica. Si el agente la seguía, no sería por otra cosa que para protegerla, y no para demostrar la «estupidez» de la mujer; probablemente, para atener al cumplimiento de una orden de alejamiento (prohibición de aproximarse a la víctima) a su marido, por maltratarla. Por tanto, no era ninguna «prójima de cuidado», sino una mujer a la que se protege de un ataque que podría llevarla a la muerte.La mujer salía de casa a la misma hora todas las mañanas, y el agente seguía sus pasos sin levantar sospechas
Otro ejemplo que no proviene de una revista, periódico o novela; pero que muestra el iter de la ceremonia religiosa matrimonial. Si no estoy equivocado, es el futuro marido quien debe esperar, según el rito, a la futura esposa, en el altar.El novio, los parientes, los invitados, etc., esperaban ya la llegada de la novia
Si de dice: «toda la familia», es imposible que haya ningún tipo de confusión, aunque el género gramatical respete la regla de la terminación masculina.Acudió toda la familia: abuelos, padres, hijos, cuñados, etc.
Probablemente, decir el «no, señora» hubiera podido dar a entender un tono irónico del que se quería desprender la Academia. No hay discriminación en esa frase.No, señor; Sí, mujer
¿Apostamos a que muchos de ciencias o de letras no sabrían escribir bien esta frase? (la precisión está en la coma; tan olvidada, todo sea dicho, por todo aquel que escribe).Nueve por tres, veintisiete
Y así con todo. Si se descontextualizan las frases o no se atiende a su origen, puede darse una interpretación errónea.