Esto es el Parlamento de Ottawa. Se construyó en medio de un lugar que era nido de revueltas entre trabajadores borrachos... Cosas de la reina.

Y esto, lo que se ve desde el puente de Gatineau...

Hay muchas flores... Esta es la foto de flores que más me gusta:

También hay muchas flores en Cap à L'Aigle. Nos dimos un paseo maravilloso:


Nos fuimos también a caminar por los pueblos... Este es Baie St Paul, lleno de galerías de arte...



Comimos muy bien. El café de Canadá, lo más asqueroso que he probado en mi vida. Para una (drog)adicta como yo, horroroso...

Los famosos murales de Quebec:


Y el circo...

Au coeur de Saint Roch, en Quebec:

Vimos al Circo del Sol:

Y éste es el precioso reloj de la estación de Quebec:

Y esto es Quebec desde la Ciudadela:

En Montreal, me hubiera llevado este cuadro a casa...

Les Éboulements:

La Malbaie. Tengo que volver. Allí hay un cocinero simpatiquísimo en el Cafe Chez Nous que nos invitó a comer. Arroz con langostinos para mí. Para mi acompañante, arroz con pollo, plato típico de su país.

Creo que esta foto, que hice en Toronto, os va a sonar:

El viejo Ayuntamiento de Toronto:

Si uno piensa en Toronto, de todos modos, piensa en ella. La CN Tower.

Yo pienso en Toronto y pienso en el Queen's Quay:

Tadoussac y la Iglesia más antigua de América del Norte:

La pipa de la paz existe. Es lo que está al fondo; la pipa que está al fondo:

Yo siento paz si pienso en Canadá. Y, desde que llegué, me imagino cómo será La Malbaie nevada... No sé si volveré a ir algún día allí, al Café Chez Nous, para hablar con Aldo de nuevo. Pero seguimos en contacto y me acuerdo mucho de mis días allí.




