Muchas gracias
ciruja por tus recomendaciones

; me han servido de mucho, porque has dado datos con la precisión que necesitaba para valorar lo que más me interesa.
Creo que es muy oportuno traer las colecciones de quioscos sobre Historia, ya que es posible encontrar los libros más baratos que en las librerías. Hay otra rondando, que imagino que empezará en septiembre desde la primera entrega, en que se ofrecen libros de Historia de Roma, de Grecia, de la Guerra Civil, etc. Ahora mismo no recuerdo el título de la colección; sin embargo, en cuanto pase a ver cómo andan mis pedidos (:mrgreen:) me fijaré para aportar el nombre. Habían algunos libros bastante interesantes.
Quiero dejar otra referencia, y, en este caso, también la recomendación. En la editorial
akal, dentro de una colección titulada
Historia del mundo para jóvenes, hay algunos títulos interesantes, explicados en pocas páginas, pero suficientemente claros. Entre ellos está el titulado
Vida en un monasterio medieval, de Anne Boyd, que podéis ver que tiene un precio muy asequible (3,14 €). En esta colección hay otras aproximaciones que creo que merecen la pena; como no recuerdo los títulos exactos no he podido encontrar los enlaces, pero ya los buscaré con más calma en otro momento.
Antes de que pase más tiempo, y pierda ya todo el sentido, quería dejar un último apunte sobre la breve «charla» que tuvimos en algunos mensajes anteriores.
RdoHarryPowell se refirió a la contraposición entre derechos individuales y sociales. Yo tampoco pude entenderlo en su momento, y por eso pregunté por qué no se contraponían...; claro que como se ha hablado de
iluminados que todavía sostienen tal contraposición, pues he creído necesario dejar estas pocas líneas. Al igual que
ciruja (aunque con diferente comprensión), me ha costado identificar esa idea de contraposición, porque
contraponer es comparar contrarios, y como los derechos pertenecientes a ambos grupos son distintos (individual frente colectivo), no veo dificultad en exponerlos, o compararlos, unos frente a otros... pero es que esta idea es muy diferente, por lo menos para mi, de hablar de exclusión de derechos (que es a lo que os referíais con la
contraposición), es decir, de que unos (los sociales) pueda excluir por incompatibilidad a otros (los individuales). Siendo derechos alcanzados en diferentes momentos y que pretenden tutelar diversos bienes, como categorías distintas dentro de una misma naturaleza, y en solo este sentido, dije y digo que se contraponen. Ahora bien, si habláis de que no son excluyentes, eso es otra cosa. Mal podrían excluirse los derechos sociales y los individuales cuando son fruto de adiciones a las garantías de los ciudadanos frente al resto de congéneres y frente al Estado; es más, en lo que ya es tradicional, se habla de derechos de primera generación (derechos provenientes del liberalismo: libertad, igualdad...), derechos de segunda generación (derechos sociales, políticos y económicos), y derechos de tercera generación (los relativos a la paz y medioambiente). Esta clasificación, que me explicó un amigo, da muestra de que se ha producido una estratificación que, sobre la base de una sedimentación jurídica, nos concede derechos en una relación creciente y compatible, pero no excluyente. Que hayan habido teorías que trataran de excluir unos frente otros no lo niego; pero que hoy en día pensarlo así es un disparate no cabe la menor duda. Menos mal que
ciruja lo explicó, porque, cortito de mi, no alcanzaba a comprender de qué se trataba.
Y además es un placer leer las puntualizaciones jurídicas sobre la Constitución y los derechos sociales, y la problemática de su infraprotección (permíteme que te parafrasee

). Por eso, intuyo, que asuntos como la cultura, vivienda y demás materias quedan para el vapuleo político más sangrante. Dejando plena libertad al Legislador, en este contenido, me da en la nariz que mala protección de derechos sociales conseguiremos, sobre todo si tenemos en cuenta la influencia del Ejecutivo en el Legislativo... Bendito país.
Termino el rollo con una última referencia bibliográfica. Para los interesados en la Edad Media, y en la religión, os anoto el libro titulado
El Dios de la Edad Media, de Jacques Le Goff. He estado leyendo un buen trozo esta tarde y me ha parecido muy interesante; además, por lo que tengo entendido, el autor es uno de los grandes
medievalistas junto con Duby.
Saludos.
—La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida...