Gracias a
pepe0008 y a
Flac he descubierto este viejo hilo en el que el añorado
koki dice una exactitud- supongo culpa de la fuente que utílizó- y que es concretamente ésta:
Se trata de la tesis que Mario Vargas Llosa hizo sobre GGM para doctorarse en la Complutense. Luego la tesis, de unas 600 páginas, fue publicada por Barral en 1971. ¿El título?: Gabriel García Márquez: historia de un deicidio.
Uno, cuando era un muchacho en las agonías- y nunca mejor dicho- del franquismo, fue vecino de ambos escritores y del chileno Donoso, autor de EL OBSCENO PAJARO DE LA NOCHE. En ese tiempo, Barcelona era la capital de la literatura mundial. Allí se hallaba el gran Carles Barral, que se habido dormido en los laureles, rechazando por impublicable el manuscrito de CIEN AÑOS DE SOLEDAD y Carme Balcells, la mejor agente literaria que ha existido en las Españas.
El Gabo y Varguitas eran muy amigos entonces, cuando los alumnos catalanes del peruano en el Curso de Verano de la Universidad Autónoma de Barcelona, le ayudaron a perfilar un ensayo sobre G.M. Vargas Llosa decía que escribir es un deicidio, porque uno junta los recuerdos de su vida pasada (en el caso de Aracataca lo vuelve Macondo) y casa, descasa, hace nacer, mata y resucita a sus personajes, en un ajuste de cuentas muy personal con lo que pasó en su vida.
Cuando acababa el curso- y Vargas Llosa con los apuntes de sus alumnos concluía el libro- ocurrió casi un
varguicidio. Al donjuán peruano, que de mocito ya había seducido a su tía Julia, se le ocurrió poner sus ojos en el fruto prohibido o sea Merceditas, el amor eterno del Gabo. Hubo golpiza y la amistad entre ambos no se volvió a recomponer. Más aún, ambos siguieron espectros políticos diferentes: V.LL se presento a las elecciones del Perú con la derecha, fracasando ante el chino Fujimori. El Gabo cambió el México del PRI por la Cuba de Castro y aún hoy en el 2007, cuando el Coronel ya tiene quien le escriba, el Gabo no tiene un Comandante que lo reciba.
García Márquez es el autor de la mejor novela de habla hispana, después de EL QUIJOTE. Pero eso sí, sus opiniones no siempre merecen el Premio Nobel. Y hablando de este galardón voy a repetir una anécdota poco conocida. Cuando en 1967 otorgaron el Premio Nobel de Literatura al guatemalteco y gran amigo de Mallorca, Miguel Ángel Asturias, el marido de Merceditas dijo irritado:
Este pendejo es un escritor tan malo, que merece ampliamente el Premio. Quince años después la Academia Sueca - y no Elke Sommer- le otorgaba el Premio a él.