La final de la NBA de este año ha sido un auténtico y genuino expediente X, con unas extrañas pautas que, sistemáticamente (no podía ser de otra manera tratándose de pautas

), se han repetido:
* Unos parciales "salvajes" que se suceden sin solución de continuidad. Durante 3 minutos un equipo defiende bien, recupera balones y las enchufa todas en ataque, mientras que el otro defiende mal, pierde balones y no mete una en ataque. En esos 3 minutos, +10 o +12 para uno de los contendientes. Una vez acaba el parcial, sucede exactamente lo mismo pero a la inversa. Así, varias veces cada encuentro, durante toda la serie.
* Pase lo que pase, al descanso se llega con el marcador muy igualado. Es como si esperasen el uno por el otro.
* Exceptuando el último encuentro, Miami llegando a los últimos 5 minutos del encuentro con cierta ventaja, que Dallas va recortando (en 3 ocasiones consiguiendo ganar, en 2 no) en los últimos minutos.
Más allá de estas "extrañas" pautas, casi todo lo demás ha resultado imprevisible. Jugadores que estaban desacertadísimos en uno de los encuentros eran absolutamente determinantes en otros, el rebote podía dominarlo claramente Miami un día y claramente Dallas al siguiente...
Ha ganado Dallas. ¿Por qué?
El encuentro, en números globales, por el bajísimo acierto de Miami en tiros de 3 y en tiros libres.
El encuentro, en aportaciones personales, por los números de Terry en ataque y por los "no números" de nadie en particular en Miami.
La eliminatoria, en números globales, ha estado igualadísima.
¿La clave? Puede haber estado en el 2º encuentro, esos 15 puntos desperdiciados por Miami en el último 4º. Lo cierto es que de los 5 primeros encuentros de la serie Miami pudo haber ganado los 5, lo normal sería que hubiese ganado 4, debió haber ganado al menos 3 y, en realidad, sólo ganaron 2.
La defensa de Dallas fue indescifrable para Miami en los últimos minutos de cada encuentro. En particular, LeBron dejó muy malas sensaciones en esos momentos.
El pasado no existe. La memoria, en deporte, tampoco. A partir de la derrota los palos sobre Miami y, en particular, sobre LeBron, están siendo y serán durísimos. Algo de razón hay en ello; bastante, tal vez. En las eliminatorias precedentes las sensaciones fueron totalmente distintas... pero esas eliminatorias ya no cuentan.
Para algunos, incluso, habrá triunfado el entusiasmo ($90,764,633 de presupuesto) sobre el talonario ($66,949,192 de presupuesto).
Lo que sí ha triunfado, y eso sí es cierto (no lo otro, claro; los números son los números) es el equipo sobre la suma de individualidades. Concretamente, ha triunfado en la final, no en las eliminatorias anteriores en la conferencia Este.
LeBron queda muy "tocado" en su status y probablemente en su autoestima tras esta final. Sus números se han quedado muy cortos, y, globalmente, es el que más ha decepcionado en la final. Los que lo prefieran así dirán que ha decepcionado, sin más.
Yo iba con Miami... básicamente porque casi todos iban contra ellos, y lo veía como una especie de desproporción injustificada (según mi criterio).
De todas formas, que gane Dallas, habida cuenta de que me hicieron el "gran favor" contra los Lakers, tampoco puedo considerarlo especialmente gravoso contra mis intereses.
Supongo que el próximo año aún desearé más la victoria de Miami, tras leer bastantes comentarios ya publicados y los que llegarán en las próximas horas/días

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"Sentimentalmente", me hubiese gustado que alguno de los componentes de los Kings de Sacramento de hace unos años ganase un anillo "con honores", y eso no ha sido posible ni por asomo. La participación de Stojakovic en esta serie final ha sido tan anecdótica como intrascendente.
Curiosamente, en 2006 iba con Dallas y ganó Miami (no quería que O'Neal ganase más campeonatos). En 2011, iba con Miami y ganó Dallas. Sin duda, soy algo gafe.