Hola, el Martes 26 a las 22:00h. por Canal + emiten el documental
Capturing the Friedmans y es muy recomendable.
Dirección: Andrew Jarecki.
País: USA.
Año: 2003.
Duración: 107 min.
Género: Documental.
Intervenciones: Arnold Friedman, Elaine Friedman, David Friedman, Seth Friedman, Jesse Friedman, Howard Friedman, John McDermott, Frances Galasso, Joseph Onorato, Abbey Boklan.
Producción: Andrew Jarecki y Marc Smerling.
Música: Andrea Morricone.
Fotografía: Adolfo Doring.
Montaje: Richard Hankin.
Dirección artística: Nava Lubelski.
La familia Friedman vio cómo su vida feliz y acomoda-da se hundía en la tragedia cuando en 1987 el padre y el hijo menor fueron encarcelados acusados de pede-rastia. Aunque los medios de comunicación america-nos se volcaron en el caso, nada como los vídeos ca-seros de los propios Friedman capturan la realidad del auténtico drama: la doble moral de la sociedad y el cuestionable sistema legal existente. Es-tos vídeos son la base de este minucioso documental que ha conseguido una gran repercusión internacional y que en palabras de Jesse Friedman, el hijo que cumplió trece años de prisión, resulta ser el verdadero juicio que nunca tuvo.
Mas informacion, sobre el documental:
La historia de como este documental fue realizado es tan impactante y sorpresiva como el documental mismo.
Andrew Jarecki deseaba filmar un proyecto sobre la vida de los payasos en la ciudad de New York. Para ello contactó al payaso más famoso de Manhattan, David Friedman. Durante las primeras entrevistas resultó evidente que Friedman tenia un pasado del que prefería no hablar, particularmente la relación con su padre. Un poco de investigación le permitió a Jarecki descubrir una historia más dramática y trágica que cualquier novela.
El padre y el hermano menor de David habían sido acusados y sentenciados con cargos de abuso sexual de menores a fines de la década de los 80. El primero se suicidó en prisión y el segundo acababa de recuperar su libertad luego de 13 años de confinamiento. Pero eso no era todo. David había filmado con su videocámara personal las tribulaciones de la familia, desde las primeras acusaciones hasta la sentencia final. Reuniones familiares, visitas a la Corte, discusiones, gritos, todo el proceso de implosión familiar había sido filmado por David como una suerte de masoquismo terapéutico.
¿Podía Jarecki utilizar las imágenes para filmar un documental sobre el caso? Si podía, fue la respuesta de David. El resultado es una de las experiencias cinematográficas más impactantes que he visto en mi vida. Olvidar este filme resulta difícil, tal vez imposible.
El principio del fin para los Friedman fue la intercepción por parte de la policía de una correspondencia internacional dirigida a Arnold Friedman, el padre de familia. La correspondencia consistía en pornografía infantil. La policía empieza a indagar y descubre que no es la primera vez que Arnold adquiere pornografía infantil (obtienen autorización judicial para buscar en el departamento y encuentran material adicional). Pero eso no es todo. Arnold Friedman es además profesor de computación. Imparte las clases en el sótano de su casa. Sus alumnos son menores de edad. ¿Un hombre con pornografía infantil dando clases de computación a menores de edad en el sótano de su casa? Parecía la trama de una película de horror. Seguro la policía se encontraba frente a un pedofilo consumado. ¿No?
Los detectives empiezan a entrevistarse con los menores alumnos de Friedman y acusaciones empiezan a surgir, no sólo contra Arnold sino también en contra de su hijo Jesse, quien lo asistía en las clases. Lo que empezó como un caso de posesión y adquisición de artículos indebidos se convierte en uno de abuso sexual a menores, con todas las implicaciones sociales, políticas y noticiosas que ello conlleva. Los Friedman eran residentes de un barrio exclusivo y tradicional en Long Island, New York. La comunidad se escandaliza inmediatamente y claman, exigen justicia.
Lo más impactante de este documental es que muestra la absoluta relatividad de las percepciones individuales. Uno no sabe a quien creerle.
Los Friedman parecen una familia extraña, tal vez hasta disfuncional. La historia detrás de Arnold -quien asegura que no ha siquiera tocado indebidamente a ninguno de sus alumnos- no le ayuda, tiene antecedentes familiares muy particulares e inclusive reconoce que en el pasado en una o dos ocasiones se le "ha pasado la mano" en el contacto con menores.
Sin embargo por otro lado, la policía parece no haber hecho el mejor de los trabajos de investigación.
El caso entero fue basado en pruebas testimoniales, sin el soporte de pruebas físicas. Lo que es peor, algunos de los menores no recordaron ningún episodio de conducta indebida durante las clases. Otros empezaron a "recordar" luego de interminables interrogatorios y/o sesiones de hipnotismo tendientes a "recobrar" memorias desagradables que la mente pudo haber "bloqueado" como forma de protección psicológica (con los años se ha cuestionado mucho la efectividad de este sistema que en ocasiones lo que logra es "implantar" memorias falsas, especialmente en personas que por su edad son fácilmente impresionables).
Y si el caso contra Arnold Friedman es gris, peor aún el que la policía sigue contra su hijo Jesse, quien no tiene antecedente criminal alguno. Jesse parece ser simplemente un chiquillo de 19 años un poco hiperactivo en el lugar y momento equivocados.
¿Es posible que tal como la policía alega, en el sótano de los Friedman se hayan llevado acabo verdaderas orgías de abuso sexual a menores sin que exista una sola evidencia física?, ¿es posible que durante todo el tiempo en que las clases fueron impartidas ningún padre de familia de los alumnos se haya percatado de que algo andaba mal?, ¿ningún niño haya llegado llorando a su casa o con signos de maltrato, luego de ser violado por Arnold Friedman y su hijo Jesse? Algunas de las historias de los menores (hoy ya adultos) parecen tan absurdas e increíbles como las acusaciones de brujería en los juicios de Salem. Y todos sabemos como terminó ese caso.
Con alegaciones de este tipo es fácil olvidar que un proceso judicial no es un concurso de popularidad y que, por más idónea que parezca la personalidad del acusado para cometer el crimen, hay que respetar la presunción de inocencia hasta probar con diligencia lo contrario. Es el Estado quien tiene la carga de la prueba y la obligación de superar la duda razonable de culpabilidad.
En lo personal, dudo profundamente la culpabilidad de Arnold y en especial Jesse Friedman. Creo que este documental demuestra que mi duda es absolutamente razonable. No sería la primera vez que el sistema judicial norteamericano ha castigado a inocentes como resultado de episodios de histeria colectiva y/o sensacionalismo. Luego de ver la forma en que son manejados casos como el de Michael Jackson y/o Scott Petersen (me refiero al manejo, no a la posible culpabilidad de Jackson o Petersen, la cual no descarto) me temo que no será la ultima vez.
Jesse Friedman pese a haber cumplido ya con su "condena" aún se encuentra luchando por limpiar su nombre y ha presentado un recurso especial ante la corte competente en busca de una declaratoria de juzgamiento equivocado. Pueden visitar su pagina web en
www.freejesse.net
Aqui podeis encontrar un enlace del documental:
viewtopic.php?t=22957
Salut.
