Muy bien Pierino, me gusta la gente valiente.
(Me he ido al cine a ver "Anatomia de un asesinato" que echaban aquí en un ciclo el colegio de abogados 8O y por eso no te he podido contestar antes).
Lo cierto es que tu anterior post
No veas nada de otros o te convertirás en uno más del montón que intenta copiar a los clásicos.
es hasta cierto punto conmovedor.
Pero es peligroso para uno que sueñe con hacer cine. Eso que tu piensas, Pierino, es
el camino fácil. Un camino narcisista que prefiere pensar que uno esta tocado por la gracia y el talento.
Yo creo que la gente que no tiene nada que contar (sólo piensan en hacer cine por el glamour/vidorra/narcisismo como insectos atraidos por la luz) y que van a película por año (el guión habitualmente no es suyo) entran dentro de la categoría que tu dices. No tienen imaginación y se dedican a explicar las cosas como siempre (mira! en los goyas tenemos 2, Obaba y Ninette). Pero,
creo(te he hecho caso

) que el cine es, ahora, mucho más rico y complejo que el cine de los expresionistas (
El rail de Lulu Pick tambien es expresionista, visionala y luego me cuentas

) y que todos esos grandes maestros han encontrado formas magníficas de contar las cosas. Óptimas por así decirlo. Pero OJO, que nos parezcan óptimas no significa que no haya que pensar constantemente en contarlo de otra forma.
Te pondré un ejemplo. Yo tenía que planificar una escena de cómo un chico llamaba al timbre a una casa (una fiesta). Le abrían y entraba(Quedaba soso y poco natural ¿porqué? Ni puta idea)
Hace poco ví una película de Roger Corman "El péndulo de la muerte" y me fijé en un detalle. El protagonista llamaba a la puerta del castillo (tardaban en abrirle), así que el protagonista se daba la vuelta y se ponía a mirar el Jardin. Luego, oíamos el sonido de la puerta (adelantamiento) y el protagonista se daba la vuelta. Quedaba bien, natural.
¿Debo hacer la escena igual que Roger Corman? No necesariamente.
Es una primera etapa. Es algo que esta en tu cabeza y que puedes utilizar cuando lo necesites. Y así fue. Mi protagonista se daba la vuelta y veía como alguién, desde el otro lado del rellano, miraba por la mirilla.
¿Poco original? Es posible, pero ya me estoy planteando que es poco original porque ¡soy consciente que existe esa manera de contar cómo alguién llama a una puerta!
Pretender ser básicamente original (en el lenguaje) es una idea ingenua (muchas veces se confunde estilo con fotografía y dirección artística)
Lo más importante es tener cosas que contar pero también es necesario tener la base (o los recursos mínimos necesarios) para hacerlo con un poco de gracia.
Bueno, no te quiero aburrir... y la verdad, tampoco te quiero convencer.
Por cierto, se me olvidaba, así a bote pronto y sin sacarla:
El Golem de Wegener (1920)

Murnau (con dos cojones) en
Fausto (1925)