Publicado: Jue 08 Sep, 2005 20:33
Cierro tras de mí la verja. Nadie cuida el jardín, pero tengo otra vez esa sensación de entrar en el Centro del Paraíso Natural. Limpio los zapatos en la alfombrilla, el césped está mojado todavía. Pregunto una vez más su número de habitación en la ventanilla y espero al ascensor. Ya llego, ¿cómo se me olvida siempre? Para girar a la izquierda, gire dos veces a la derecha.
Hoy al entrar me mira, tiene ganas de hablar. Otra vez ese cartel que dicta que se debe cerrar la puerta. Yo la cierro, pero no me gusta respirar su aire viciado, compartir su espacio. Está de pie junto a la cama. Lo que al principio me parecía una mirada perdida y opaca, ahora es un abismo. Está en permanente estado de curiosidad, es joven… aunque eligió un mal día para dejar de oler pegamento. En el fondo, noto como nuestras conversaciones me resultan cada vez más interesantes, lógicas, imprescindibles. Eso me aterroriza. Si me dejo llevar, se convertirá en mi guía a la zona oscura. ¿Porqué no soy más valiente?
Me mira otra vez. No sé si sabré contestar…
- No lo entiendo. En el espejo soy lo mismo pero al revés.
- Lo verdadero no es la realidad. Lo real y lo verdadero son dos cosas diferentes. Es así y no debe preocuparte.
- Sigo dentro de una esfera virtual?
- Dicen que sí. Pero no te preocupes, pronto pasará.
- Locked away inside all these years…
- Me gusta que canturrees. Se te da bien.
- No es verdad. - dice esto y ya no me mira, empieza a pasear, no podré seguirle.
- A mi me gusta como cantas.
- El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima
- Eso es injusto.
- ...porque caballero andante sin amores era árbol sin hojas y sin fruto y cuerpo sin alma.
- Y eso también. No hables de amor aquí.
- Tú prefieres verme aterrizando en tu cerebro mutante con el helicóptero de tulipán.
- Sé que eso no está en tu estilo de alucinaciones.
- Entre la cirrosis y la sobredosis, pero me conoces bien. - y vuelve a mirarme, como si en el fondo siguiera el hilo de la conversación.
- Me temo que sí…
- Los amigos son como las estrellas, a veces no las ves, pero... sabes que están ahí.
- Y no tengo intención de moverme.
- Dame un besito ladrón! – ahora hasta parece que me sonríe, y me mira con las manos en la nuca, con una expresión entre pícara y espeluznante.
- Un nuevo sentido del humor?
- Todas las noches peleamos para que las chicas no se quiten toda la ropa. Así que no se vayan. ¿Quién sabe si perderemos la pelea esta noche?
- No conozco a esas chicas, pero… no dudo que pelearías por algo así.
- 500 years of peace, and what did that produce? – y entonces vuelve su expresión seria, arrastra las palabras, intenta pensar lo que dice.
- Yo también solía luchar por lo que quería, me enseñaste a no dejarme arrastrar.
- No creo que deba lealtad a ninguno de los dos bandos.
- Y qué fue de aquello que me decías: Evolucionar es revolucionar!
- From revolution to revelation – creo que lo más significativo me lo dice siempre cantando.
- Entonces, te rindes. Te quedas aquí esperando que tu alma decida.
- Jesusito de mi vida, eres niño como yo…
- Cuanto más estudio las religiones, más me convenzo de que el hombre nunca ha adorado a nada más que a sí mismo. Cómo te dicen tus revelaciones que saldrás de aquí?
- Cavando mi propia tumba.
- No te he oído!!
- Jamás saldré vivo de este mundo.
- No quiero que digas eso. Saldrás igual que entraste!
- Siguiendo el camino de baldosas amarillas…
- Entonces, no piensas volver? Abandonas? Pero si te ganabas la vida.
- Ganarla? De casualidad sacaba un empate.
- No eras feliz ahí fuera? No quieres que te acepten de nuevo?
- No deseo pertenecer a ningún club que me acepte como socio.
- No eres tan terrible.
- Soy peor en la vida real.
- Es tu decisión. También te molesta que venga a verte?
- Creo que no… Hemos venido a pasar el rato.
- Hasta el viernes que viene.
- Si dios quiere…
Comprendo que nunca hubo tanta lucidez en sus palabras, que sólo finge desvaríos para dar contexto a sus ideas. Se queda ahí dentro controlando su esfera, dominando la situación a su manera. Yo no soy capaz de entenderle, me gustaría verle jugar como cuando éramos niños, pero su mente es distinta, no funciona con nuestra lógica. Bendito sea ese caos, porque es síntoma de libertad.
Hoy al entrar me mira, tiene ganas de hablar. Otra vez ese cartel que dicta que se debe cerrar la puerta. Yo la cierro, pero no me gusta respirar su aire viciado, compartir su espacio. Está de pie junto a la cama. Lo que al principio me parecía una mirada perdida y opaca, ahora es un abismo. Está en permanente estado de curiosidad, es joven… aunque eligió un mal día para dejar de oler pegamento. En el fondo, noto como nuestras conversaciones me resultan cada vez más interesantes, lógicas, imprescindibles. Eso me aterroriza. Si me dejo llevar, se convertirá en mi guía a la zona oscura. ¿Porqué no soy más valiente?
Me mira otra vez. No sé si sabré contestar…
- No lo entiendo. En el espejo soy lo mismo pero al revés.
- Lo verdadero no es la realidad. Lo real y lo verdadero son dos cosas diferentes. Es así y no debe preocuparte.
- Sigo dentro de una esfera virtual?
- Dicen que sí. Pero no te preocupes, pronto pasará.
- Locked away inside all these years…
- Me gusta que canturrees. Se te da bien.
- No es verdad. - dice esto y ya no me mira, empieza a pasear, no podré seguirle.
- A mi me gusta como cantas.
- El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima
- Eso es injusto.
- ...porque caballero andante sin amores era árbol sin hojas y sin fruto y cuerpo sin alma.
- Y eso también. No hables de amor aquí.
- Tú prefieres verme aterrizando en tu cerebro mutante con el helicóptero de tulipán.
- Sé que eso no está en tu estilo de alucinaciones.
- Entre la cirrosis y la sobredosis, pero me conoces bien. - y vuelve a mirarme, como si en el fondo siguiera el hilo de la conversación.
- Me temo que sí…
- Los amigos son como las estrellas, a veces no las ves, pero... sabes que están ahí.
- Y no tengo intención de moverme.
- Dame un besito ladrón! – ahora hasta parece que me sonríe, y me mira con las manos en la nuca, con una expresión entre pícara y espeluznante.
- Un nuevo sentido del humor?
- Todas las noches peleamos para que las chicas no se quiten toda la ropa. Así que no se vayan. ¿Quién sabe si perderemos la pelea esta noche?
- No conozco a esas chicas, pero… no dudo que pelearías por algo así.
- 500 years of peace, and what did that produce? – y entonces vuelve su expresión seria, arrastra las palabras, intenta pensar lo que dice.
- Yo también solía luchar por lo que quería, me enseñaste a no dejarme arrastrar.
- No creo que deba lealtad a ninguno de los dos bandos.
- Y qué fue de aquello que me decías: Evolucionar es revolucionar!
- From revolution to revelation – creo que lo más significativo me lo dice siempre cantando.
- Entonces, te rindes. Te quedas aquí esperando que tu alma decida.
- Jesusito de mi vida, eres niño como yo…
- Cuanto más estudio las religiones, más me convenzo de que el hombre nunca ha adorado a nada más que a sí mismo. Cómo te dicen tus revelaciones que saldrás de aquí?
- Cavando mi propia tumba.
- No te he oído!!
- Jamás saldré vivo de este mundo.
- No quiero que digas eso. Saldrás igual que entraste!
- Siguiendo el camino de baldosas amarillas…
- Entonces, no piensas volver? Abandonas? Pero si te ganabas la vida.
- Ganarla? De casualidad sacaba un empate.
- No eras feliz ahí fuera? No quieres que te acepten de nuevo?
- No deseo pertenecer a ningún club que me acepte como socio.
- No eres tan terrible.
- Soy peor en la vida real.
- Es tu decisión. También te molesta que venga a verte?
- Creo que no… Hemos venido a pasar el rato.
- Hasta el viernes que viene.
- Si dios quiere…
Comprendo que nunca hubo tanta lucidez en sus palabras, que sólo finge desvaríos para dar contexto a sus ideas. Se queda ahí dentro controlando su esfera, dominando la situación a su manera. Yo no soy capaz de entenderle, me gustaría verle jugar como cuando éramos niños, pero su mente es distinta, no funciona con nuestra lógica. Bendito sea ese caos, porque es síntoma de libertad.